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Antorchistas Misioneros

Estimados lectores me siento muy orgulloso por haber sido fundador de este extraordinario grupo, siempre colaborando desde mi trinchera en lo que sea posible donde cada día se supera por su organización y entrega.

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Por Humberto Famanía Ortega

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Bajo un clima de cordialidad e inspirados por la Fe en Dios y a la Santísima Virgen del Tepeyac, los Antorchistas Misioneros de Guadalupe cumplen 42 años de este peregrinar procedente de la Villa de Guadalupe de la Ciudad de México a Puerto Vallarta Jalisco.

Situación que los caracteriza es el ser hombres disciplinados y formar parte activa de laicos católicos que se preparan durante un año física y espiritualmente para lograr arribar a este destino turístico sin contratiempos. Son alrededor de 80 horas cruzando calles, carreteras, ciudades, poblados y valles por algunos de los estados de la república mexicana.

Traer consigo la antorcha que fue encendida en el altar mayor de la Basílica, es un honor y una responsabilidad. Quienes ya hemos formado parte de esta falange de amor a nuestros principios católicos, sentimos en lo más profundo un halo de energía que llena nuestro cuerpo y se convierte en alegría.

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Un reencuentro con las tradiciones

Vivir a plenitud estas fiestas guadalupanas es llenarnos de emoción porque es realmente el reencuentro con nuestras tradiciones y costumbres. Son días que entregamos lo mejor de nosotros para participar con entusiasmo en nuestras fiestas guadalupanas.

Cada antorchista trae consigo un agradecimiento, que con devoción se brinda ante el pueblo de México y Puerto Vallarta Jalisco su veneración sublime a la Morena Guadalupana. Han pasado más de 5 décadas que se inició con este evento y sigue el entusiasmo; el reconocimiento a nivel nacional por ser una agrupación que cumple con un reglamente interno al pie de la letra, en l que se muestra la

pulcritud en su vestimenta y su sentido de pertenencia como misioneros que constantemente practican el amor al prójimo. Todo un acontecimiento la llegada de la luz de Cristo el 12 de diciembre por la noche; son miles de vallartenses que año con año los reciben con admiración y respeto.

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Un camino de devoción

Quienes hemos tenido la oportunidad de dar testimonio ante el pueblo vallartense por favores recibidos, nos llena de inmensa alegría poder trasmitir esa fe que nos da la actitud para hacer frente a la adversidad. Desde el primer momento que se emprende este camino existe una transformación que nos hace vencer el cansancio para lograr la meta trazada. Todo este tiempo en los espacios libres se ora con devoción pidiendo salud y prosperidad a las familias. Cuando se pasa por pueblos y rancherías, salen a su encuentro personas y antorchistas que piden la luz para llevarlas a sus lugares de origen y familias.

Muchas de las veces al paso de esta falange, propios y extraños se preguntan cuál es el verdadero significado de este maratón, y se llega a la conclusión que es la fortaleza que hace sentir y trasmitir esa convicción de ser hijos de Dios con este sacrificio. Hemos pasado por estas filas muchos antorchistas que seguimos colaborando para que nunca decaiga la devoción que hace arraigarnos aún más a nuestros principios. Hoy en día siguen llegando más jóvenes que desean pertenecer a este grupo, ya existe una antorcha juvenil que es propiamente el semillero.

Recuerdo con emoción cuando un pequeño grupo en los años sesentas pertenecientes a la acción católica de la juventud mexicana, nos propusimos iniciar una antorcha desde Ixtapa Jalisco, de ahí en adelante nos motivamos a seguirle desde otros poblados más lejanos. Poco a poco se ha progresado en la formación que conlleva un alto sentido de humildad y fe, bajo lineamientos que le dan solidez a esta estructura que ahora ya es ejemplo nacional. Son cincuenta elementos que varían en edades que van desde los 18 hasta lo más de setenta años bajo un clima de armonía entre todos.

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Testimonio de fe

A través del tiempo he aprendido abrazar con toda mi fuerza mi Fe en Dios y en mi Morena del alma, son muchos los favores recibidos que al recordarlos siento una energía que emana desde lo más profundo de mi ser. He dado testimonios de la grandeza de la oración, pero sobre todo de la actitud que uno debe de tomar ante la adversidad, y he comprendido que el miedo y el egoísmo son grandes obstáculos para una vida plena de esperanza y confiada en el amor a Dios.  Es importante tomar en cuenta que la honradez y moralidad no se improvisan, se viven desde los primeros años de nuestra existencia, es primordial empezar por nuestras familias.

La formación de los antorchistas inicia precisamente con la práctica de la palabra de Dios, y se comprende también que no es de cristianos entender el trabajo como una actividad de intercambio mercantil desconectado de la ética y de los valores humanos. Por eso se entiende que el servicio a la comunidad es primordial para fomentar nuestros principios morales y religiosos.

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Recobremos nuestros valores

El desafío que se nos presenta en el horizonte del desarrollo tecnológico actual es el de la desocupación masiva y el empobrecimiento a grandes escalas. Urgente resultará el compromiso por elevar nuestros valores de tal manera que nunca se abandone al hombre por sí mismo, sino que alcance la fuerza del espíritu para hacer frente a múltiples problemas que nos aquejan.

Pues bien, estimados lectores me siento muy orgulloso por haber sido fundador de este extraordinario grupo, siempre colaborando desde mi trinchera en lo que sea posible donde cada día se supera por su organización y entrega; este evento propiamente cierra las festividades en honor de la Virgen de Guadalupe. Cada año que pasa se convierte en una renovación de nuestros votos por alcanzar la plenitud de nuestra vida, siempre guiada con principios emanados de nuestra religión que es un medio para alcanzar la gracia de Dios. Nuestro compromiso seguirá siendo siempre el apoyar incondicionalmente esta antorcha que ya forma parte esencial de nuestras tradiciones y costumbres.

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-.Antorchista con paso firme siempre adelante llevando la luz de Cristo con la convicción que lograremos nuestra unión en torno al Creador y a nuestra Patria.-