La bendita ruta 79

Por María José Zorrilla

.

La llegada ayer de COPA a Puerto Vallarta con dos vuelos semanales provenientes de Panamá, viene a darle un aire fresco a un ambiente enrarecido ante las nuevas políticas turísticas que parecen estar asumiendo los altos mandos de la Federación.

La ruta 79 del vuelo de Panamá por la que se trabajó 5 años, nos conecta directamente con Sudamérica y nos amplía horizontes de cuál es el camino a seguir. Empezar a planear nuevos trayectos que nos vinculen directamente con ciudades de diferentes partes del mundo y se eviten “múltiples conexiones, reduciendo costos y conexiones”, como lo dijo Javier Arana, director del Fideicomiso de Turismo en la nota del compañero Rodrigo López Becerril.

En estos días navideños, no deja de haber marcada preocupación en los círculos turísticos de la región, sobre las últimas noticias  relacionadas con la cancelación del NAIM y la desaparición del CPTM.

Hay desánimo y pesimismo y lo que suponíamos, se hizo realidad: López Obrador dijo que las Embajadas y consulados se encargarán de la promoción turística. Además de haber sido regañados por el Presidente que les dijo a los diplomáticos que “si no les gusta, habrá quienes quieran trabajar por esos salarios”, les duplicó el trabajo.

No imagino cuanto ganará de ahora en adelante ya no digamos un embajador, sino un cónsul de México en lugares como Nueva York y Los Angeles y para cuánto le alcanzará la nómina para hacer las funciones propias de la diplomacia, además de atender las necesidades turísticas.

Por lo pronto los diplomáticos ya le brincaron a un Ebrad que está queriendo mediar la situación, porque resulta absurdo esos recortes extremos en pesos, cuando los señores viven en países donde se paga todo en euros y dólares y los estándares de vida son superiores a los de México, sobre todo en las embajadas y consulados más significativos para el país.

Estamos destinados a tener representantes de una honrosa medianía donde se tendrán conocedores mediocres sobre lo que es turismo y que nada sabrán sobre problemas migratorios y tratados comerciales, o se tendrán diplomáticos mediocres que poco conocen de las nuevas tendencias del turismo mundial tan competidas, ni las formas de promoverlo.

“Le ha llegado la hora al sureste”, dijo el jefe supremo y con una ceremonia ritual integrada por 12 comunidades indígenas, López Obrador da inicio al proyecto del tren maya que abarcará los Estados de Quintana Roo, Chiapas, Yucatán, Tabasco y Campeche. Una propuesta que parece darle luz a esos estados que han estado tan abandonados por años, pero que a la vez refuerzan al proyecto político del Peje para asegurar las futuras encuestas que el mandamás requiera para contar con el visto bueno del pueblo sabio.

El occidente de México no estará en las prioridades de la Federación y habrá que empezar a generar innovadoras formas de atracción de inversión y de mercados turísticos.  Alfaro se ha declarado por una autonomía que parece no gustarle nada al nuevo jefe y Vallarta dependerá de si misma sin apoyos para hacer las bolsas de promoción que antes solía consolidar con el Estado y el CPTM. No sabemos cómo le irá a Jalisco en el reparto a Estados y municipios y ante esta realidad nosotros a volver a valernos por nosotros mismos.

El camino no será fácil, el año 2019  será complejo, el sexenio empieza titubeante y proyecta incertidumbre para un sector como el nuestro, pero ante propuestas como la de COPA se abre la ventana de la oportunidad.

Buscar nuevos Hubs que quieran enlazar directamente con Vallarta para evitar la conectividad con el ya saturado e insuficiente aeropuerto en Cd. De México cuyo futuro pende de un hilo muy delgado.

 Ante la desgracia de la cancelación del NAIM, surge una opción de crecimiento para el aeropuerto de Vallarta.  Bienvenido COPA, la ruta 79 no sólo trae turismo, también trae esperanza.