No te culpo de mis miedos

Cuidar las formas, nada más estúpido creado por las mentes limitadas.

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Por J. Mario R. Fuentes*
jomarefu@hotmail.com

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Me causa hilaridad la gente embriagada por su existencia, se dedica a cuestionar la de los demás. Han de sufrir demasiado al sudar sus culpas y salpicar a sus cercanos.

En platica informal con un docente universitario me vi reflejado en sus deducciones sobre lo que es la vida, no esa que utilizan para manipular desde la hipocresía; la real, la que se escapa a cada  instante, cuando solamente se pide al Todopoderoso despertar, abrir los ojos para continuar la exploración del espacio físico dispensado a cada quien.

Cuidar las formas, nada más estúpido creado por las mentes limitadas; cuando esas no corresponden al contenido no hay nada que cuidarles, es como el cordón umbilical cuando se corta al nuevo ser, inicia la exploración, el sufrimiento o las alegrías con ese primer trauma descrito por Sigmund Freud. Se pasa  a otras dependencias para sobrevivir, la leche materna, la escuela, el trabajo  todas las acciones asignadas a diario, es ahí donde me pregunto, ¿se cuidaron las formas?

Ideas torcidas, estrechas y ofensivas para conformar la vida. Las formas son múltiples, desviadas o configuradas. Al fin y al cabo lo importante es sobrevivir, ese es el verdadero contenido, las formas salen sobrando. De las madres alcohólicas brota más vino que leche de sus mamas y, para mala fortuna de ellas, después cáncer; al igual que a las adictas al cigarrillo u otras drogas, humo para el ser en formación; ¿se cuidaron las formas?

Después llegan las justificaciones cuando se “violaron las formas”,  se pensó en los contenidos acaso, ¡jamás! Los límites los establece su razón por encima de las consecuencias nefastas causadas. No hay fondo para las formas todo es aceptable por la configuración seleccionada de los contenidos elegidos.

Este momento histórico es despiadado para los seres negados a envejecer; no hace mucho era saludable y victorioso llegar a viejo, se diría un proceso natural con sus tácticas y estrategias particulares de cada ser humano. Hoy los hijos son crueles, se les olvida su trayecto  para allá más temprano que tarde, tal vez lleguen achacosos y se les demandará producir, ser útiles, crear de la nada para ser abandonados a su suerte en un hospital o asilo.

Enviados al basurero de la historia humana, son las maravillosas formas defendidas por los desalmados, ya existen muchos e invaden todos los ámbitos a diario. Al afectar la existencia de los demás se atenta contra la propia, no es necesario poseer más de dos dedos de frente para comprenderlo.

Mi compañero facilitador del conocimiento me miró con estupor cuando le vaticiné que lo único seguro es una cremación, ni siquiera un funeral como antaño, eso quedó en la historia, le dije.  Las ideas fofas prevalecen, mientras los soñadores ven las fortunas del existir, pequeñuelos ilusos. El combustible humanista está por desaparecer, aunque se niegue está siendo frondoso y redituable paras mentes ensimismadas.

En lo personal no le tengo miedo a nada ni a nadie; el hambre la tolero por días, se lo que significa vivir entumido de pies y manos, no he visitado la cárcel, tampoco pienso hacerlo, para mí el mayor obsequio ha sido la soledad, fuera de las burlas mi vida ha significado sortear lo difícil y, en ocasiones resolverlo a mi manera. Los que me han conocido lo saben, los cercanos me han soportado, eso me entristece es una desventaja que me llevaré hasta el final.

Recordé un pensamiento: “dale de comer a un perro tres días, y te recordará tres años; dale de comer a un humano tres años y te olvidará en tres días” Es curioso en eso se ha denigrado la gratitud, se me quedó mirando el maestro de antropología, agachó su cabeza, es verdad, reconoció.

La vida me ha enseñado a terminar lo que inicio, aún contra mi voluntad. Es una lógica irrenunciable para mí, imagino y realizo; en el camino conozco a personas testarudas, necias a las cuales no haces salir de su zona de confort, se envician demasiado con sus fantasmas, en lo personal me encierro con mis creencias y le prendo fuego a lo indeseable, así ha pasado mi vida traducida en existencia.

*Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país,  21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, catedrático de la Universidad de la Veracruz.