Consejos de una abuelita modernaGente PV

Advenimiento

Con un año menos en nuestras valiosas vidas, es importante recapacitar si hemos cumplido esos deseos positivos que desde pequeños anhelamos lograr el día en que creciéramos.

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Por un México mejor

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Es tiempo de analizar nuestras agitadas vidas, que con tanto trabajo y compromisos pendientes, se nos olvida hacer un pequeño alto en nuestro existir para verificar si en realidad estamos contentos con nosotros mismos; con nuestros familiares y amigos; si somos felices con la forma en que vivimos, sobre todo en éstos días tan significativos, porque… ¡Ya se nos ha ido un año más!

Con un año menos en nuestras valiosas vidas, es importante recapacitar si hemos cumplido esos deseos positivos que desde pequeños anhelamos lograr el día en que creciéramos; si podemos vivir en verdadera paz, armonía y alegría con nuestra familia y semejantes que nos rodean; si por desgracia cometimos un error y hemos tenido el valor de reconocerlo para reparar el daño causado; si en realidad sabemos pedir perdón y perdonar de corazón a quienes nos han ofendido o perjudicado…  Hay que recordar que… ¡Perdón es olvido!… ¿Soy capaz de olvidar?

Sin importar razas, credos o nacionalidades, en ésta hermosa época que de una forma u otra se festeja en todas partes de éste enigmático Planeta Tierra, no debemos de olvidar jamás que sólo estamos de paso, venimos sin  nada y… ¡nada nos llevaremos al final de nuestras vidas!, y qué triste es estar aquí e irnos sin dejar huella, porque aunque lo dudes, tu existencia es por algo y para algo muy importante… ¡Que es el cumplir cierta misión para lo que fuiste creado!

En época de “ADVENIMIENTO“, que significa: llegada, arribo, venida, aparición, ascenso, exaltación… Para los creyentes… ¡No sólo es una fiesta comercial más!, sino que significa el maravilloso nacimiento de un Dios lleno de amor en nuestros corazones; ese maravilloso Ser que con una ternura infinita fue capaz de dar su propia vida por todos los habitantes de éste indescifrable Globo Terráqueo;  y aunque algunos habitantes  osan decir ser ateos, y  son capaces de negarlo,  en el fondo de mi ser y lo que me ha tocado vivir en mi muy larga vida… ¡No creo en el ateísmo!, porque en dos ocasiones vividas al lado de personas que juraban y perjuraban no creer en Dios… En el terremoto del 28 de agosto de 1973, una cayó de rodillas pidiendo ayuda a su “Dios inexistente”,  y la otra… ¡Le pidió perdón!

Recuerda siempre, que el sólo hecho de estar vivo hoy, es para que descubras el porqué de tu maravillosa existencia, ya que, aunque lo dudes, eres ese mensajero de amor y paz que tanto necesitamos en ésta época de tanta ambición desmedida, gran egoísmo, mucho libertinaje y perdición.

Tu eres una persona muy afortunada, un gran vencedor, un ser único e irrepetible, con una suerte indescriptible, pues el sólo hecho de haber sigo elegido entre millones de espermatozoides y miles de óvulos, a pesar de todos los obstáculos que tuviste que enfrentar… ¡fuiste elegido, para habitar en éste increíble lugar lleno de belleza y valor incalculable!

Por desgracia, existen miles de seres irracionales que por una ambición desmedida o enajenados por un absurdo “Poder”, tratan de destruir no sólo a éste maravilloso planeta, sino a infinidad de valiosos jóvenes llenos de ilusiones y grandes deseos de vivir en completa paz, armonía y libertad, al lado de otros jóvenes que… ¡Podrían ser grandes amigos, intercambiando sus valiosas ideas en pro de toda la humanidad!, pero esos “poderosos seres monstruosos”, con tal de defender sus propios intereses… ¡No les importa si los jóvenes se matan entre sí, con tal de ganar su Guerra Comercial!

Por amor a Dios y a ti mismo, en ésta nueva oportunidad que te da la vida, porque nadie es eterno, en ésta maravillosa época de “ADVENIMIENTO”, llénate de paz, amor, ternura, misericordia y dignidad, para que con tu sola presencia todos vean en ti ese increíble cambio positivo y logres cumplir tu misión para lo que fuiste creado, salvando al desesperado mundo de su propia destrucción.

Amorosamente Ana I.