No ceder, la fórmula

Andrés Manuel López Obrador.

Por J. Mario R. Fuentes (*)
jomarefu@hotmail.com

Hasta el momento la administración del licenciado Andrés Manuel López Obrador ha pintado su raya. Sortear situaciones de corrupción añejas no es sencillo, se intenta combatirlas con estrategias novedosas.

Aplicar la ley será el primer escenario para una atención definida de la justicia. No olvidar que se vive y refuerza un Estado de Derecho prácticamente dejado en el camino por las camarillas corruptas dedicadas a saquear a México.

El tema prioritario en muchos países es combatir la corrupción; qué bueno, por fin un avance para abatir en México este problema, aunque para llegar a ser una realidad tendrá que sortear varios obstáculos, ya afloraron protestas para detener la propuesta del Presidente de López Obrador.

Para quienes queremos reducir y desaparecer este fenómeno sería una lástima dar marcha atrás, lo que está pasando es una lucha encarnizada entre grupos que desean debilitar al nuevo mandatario, de lograrlo se perdería la brújula basada en la honestidad lo cual llevaría a situaciones peores. Por eso se hace  primordial la aplicación estratégica fina de la justicia, por supuesto desde la observación de las leyes, con respaldo constitucional.

Detectar, perseguir y castigar con severidad la corrupción, ésta ha descascarado significativamente al PIB con actos registrados en por lo menos cinco administraciones federales, para nadie es ajeno el recrudecimiento de esta nefasta actividad, misma que no solamente golpea al sector público sino que el privado se ha instalado en esa zona de confort, un amarre de los mencionados sectores que ha situado a México hace dos años en  la:

…posición 135 de 180 países de acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción 2017 de la organización Transparencia Internacional, mientras a escala regional también está entre las peores posiciones de América Latina y el Caribe, con base en la evaluación realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En un comunicado con motivo del Día Internacional contra la Corrupción, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) manifestó su preocupación y subrayó que, de acuerdo con la OCDE, la mala posición de México en ambas listas se debe a los nulos o mínimos niveles de cumplimiento relacionados con la investigación y sanción de actos de corrupción en operaciones internacionales. (Citan medios informativos)

México requiere crecer sin lastres, lapsos prolongados de bienestar económico llevarán a la población más vulnerable a mejorar su calidad de vida, esta demanda ha sido la necesidad nacional prioritaria por siempre, abatir la pobreza extrema así como rescatar a los millones de familias que viven al día y sin servicios de salud básicos, otorgarles seguridad pública sin caer en la violación de sus derechos humanos es prioridad nacional.

Todo esto y otras necesidades nacionales como lo es devolver la confianza en las instituciones del Estado que va junto con pegado, las palabras como se sabe las arrastra el viento, hace falta contundencia, sobre todo esto demostrar resultados. Se dan a conocer actos supuestos de corrupción en altos niveles de la anterior administración peñista, que se investigue y castigue, nada debe quedar impune, tampoco buscar chivos expiatorios, la verdad por encima de los supuestos, aspecto básico en estos momentos de reacomodo nacional.

Omisiones administrativas son actos de corrupción al nivel de la simulación, todavía se recuerda ese año de 1995 cuando el expresidente, doctor Carlos Salinas de Gortari bautizó como el “error de diciembre” al colapso económico que enfrentó México; devaluación de nuestra moneda, salida masiva de capitales, caída de las reservas internacionales, desempleo masivo, impacto al PIB, por incapacidad y complicidades que a la fecha difícilmente se puede decir que han quedado superadas. Las acusaciones fueron múltiples entre políticos, mientras la pobreza creció y la desconfianza de los inversionistas fue notable.

Hoy se viven otros tiempos, por un lado presiones externas, Donald Trump y su muro fronterizo, cuestionamiento de organismos económicos internacionales al modelo de crecimiento mexicano, cierta desconfianza para invertir a causa de la inseguridad prevaleciente y todo esto bañado por los altos índices de corrupción detectados por la nueva administración federal, nada nuevo, solamente que se ocultó para evitar mayor zozobra social.

Se espera que en la sesión extraordinaria del Congreso a realizarse hoy se avance a paso firme en las reformas constitucionales, las cuales permitan resultados concretos en los renglones de inseguridad y tener claros los objetivos para nombrar al fiscal general de la República, prioridades en la mesa, no se les puede dar carpetazo o el puñetazo social será contundente.

(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país,  21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, catedrático de la Universidad de la Veracruz.