Un maestro para hacer dinero

  • Fernando González Corona.
  • Graziano Sovernigo.

Por Humberto Aguilar

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Reconocer a quienes trabajan por nuestra región es poco común. Aquí quiero hablar de un auténtico Rey Midas, que llegó de Mazatlán para triunfar y hacer exitosos todos sus proyectos, se trata de Fernando González Corona, quien llegó con la señora Luz María a realizar el proyecto de vender un edificio de tiempo compartido.

La tarea estaba para seis meses, pero en menos de lo que canta un gallo ya habían vendido todo el edificio y les sobraba tiempo.

Puerto Vallarta estaba en el corazón de muchos turistas, extranjeros y mexicanos que deseaban venir e incluso comprar un lugar seguro para sus vacaciones, por la avenida Medina Ascencio se levantaba el primer edificio que se conoció como Palmas I, de Don Graziano Sovernigo, hablaron con él y en breña le compraron seis departamentos, rápidamente los vendieron y volvieron por otros seis, antes de terminar, ya los habían vendido todos, el segundo edificio de Don Graziano fue también comercializado en tiempo compartido gracias a la habilidad y pericia de esta pareja de mazatlecos que han sido amigos de toda la vida.

El éxito de Fernando contagió a Don Graziano, quien organizó a un equipo de vendedores para comercializar Pueblito Paraíso, para entonces Fernando ya se había integrado al Partido Acción Nacional a invitación de Don Guillermo Ruiz Vázquez, quien había fracasado como candidato a la presidencia municipal, por entonces gobernaba en Puerto Vallarta el ingeniero Rodolfo González Macías, fue un gobierno con un final nada feliz.

González Macías jugó para diputado federal quedándose en su lugar Rafael Yerena Zambrano con Humberto Famanía como tesorero, las finanzas municipales estaban pérdidas, fue en el momento en que Fernando González Corona surgió como candidato del PAN, ganó con facilidad, después aceptó la candidatura como diputado federal, sin dejar de emprender más negocios.

Todo se le ha dado a González Corona, participó en el desarrollo de Los Cabos, se alejó de la política dejándole la batuta a su esposa Eva, en tanto que sus empresas crecían en Bahía de Banderas donde ha levantado desarrollos turísticos de gran calidad.

Un detalle de su éxito como empresario y de su enorme suerte fue participar en el concurso de pesca de Los Cabos, cuyo premio principal era un millón de dólares, ganó el torneo, sus éxitos no lo detienen, patrocina en Puerto Vallarta el periódico Tribuna de la Bahía, lo sostiene económicamente, para gusto de un grupo de trabajadores que luchan por sacar este periódico adelante.

¡Felicidades, Fernando! Eres uno de los empresarios que tiene todo el cariño de Dios.