Bésame mucho

Consuelito Velázquez… ayer, su aniversario luctuoso número 14.

.

Por Humberto Aguilar

.

¿Quién de los mexicanos o mexicanas no ha cantado o escuchado la melodía de Consuelito Velázquez, “Bésame mucho”? Es una melodía universal que se ha cantado y se canta en varios idiomas. Ayer 22 de enero fue el aniversario luctuoso de su fallecimiento.

Consuelito nació en Zapotlán El Grande, conocido también como Ciudad Guzmán, esto último del salvaje Nuño de Guzmán, conquistador del occidente de México.

“Bésame mucho” nació de su inspiración a los 15 años de edad, posiblemente sin haberle dado un beso a alguien, mucho menos uno apasionado.

Sin embargo otra de sus canciones fueron personalizadas y con inspiración a algo determinado.

Por ejemplo, “Cachito”, se lo compuso a su hijo menor. Otra de sus canciones dedicadas a éste fue “Yo no fui”.

En su etapa matrimonial tuvo una decepción amorosa que le inspiró “Que seas feliz”, popularizada por quien posiblemente hubiese sido su rival en amores, María Victoria. Dicho esto, solo como un rumor de los tiempos en los que triunfaba Consuelito con sus composiciones y María Victoria con sus interpretaciones.

Desde los 6 años de edad, Consuelito mostró inclinaciones por la música, su enorme percepción y oído musical la llevaron a estudiar piano hasta llegar a ser concertista de la Orquesta Sinfónica Nacional y de la Universidad Nacional Autónoma de México. Como compositora brilló con otras muchas melodías, entre otras como “Verdad amarga”, “Amar y vivir” y “Franqueza”. Es muy amplia la lista de canciones compuestas por esta gran dama mexicana y orgullo de Jalisco.

.

EN PUERTO VALLARTA

Conocí a Consuelito Velázquez en una de las noches que cada mes se organizaba en el hotel Camino Real, venía acompañada de la actriz Esther Fernández y de “Cachito” su último hijo al que le dedicó esa canción. Esto fue en los últimos años en los que se organizaban esas veladas en el hotel.

Por entonces acudíamos mi mujer Esperanza y yo con nuestros hijos, Isaura Esperanza y Jorge Humberto, quienes por su edad eran muy inquietos, a partir de esa velada en todas las invitaciones impresas y auditadas en la radio llegaban con la nota especial que decía “No niños”.

En breve entrevista con Consuelito Velázquez confesó que estaba a punto de regresar a la Ciudad de México a continuar un tratamiento que le aliviara los dolores de sus manos, ya muy frágiles por la artritis.

También entrevisté a la recientemente retirada actriz Esther Fernández, a quien le pregunté sobre su retiro en el cine. Confesó que ahora se dedicaba a pintar. Algunos de sus cuadros aparecen en algunas galerías de Guadalajara o en la colección de una familia de Jalisco.

Esther Fernández nació en Mascota, Jalisco, pueblo que por muchos años fue la cabecera distrital de la región occidente de Jalisco. Como actriz, Esther Fernández fue protagonista de aquella película inolvidable “Allá en el rancho grande” que representó al cine mexicano por primera vez de manera internacional. Como galán de Esther Fernández en el cine el inolvidable Tito Guízar.

Esta cinta ocasionalmente la reproducen en los canales donde se exhibe el cine mexicano, por entonces, Tito Guízar era el máximo galán de la pantalla grande, tiempo que después le disputaría el sinaloense Pedro Infante.

Entre tanto una película mexicana “Roma”, ha sido nominada para diez de los premios de la Academia de los Oscar, premios que van a ser entregados en la última semana de febrero próximo, posiblemente en otra sección de Vallarta Opina verán ustedes el total de las nominaciones a la que es candidato.