Semana mágica

Alejandro Colunga.

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Por María José Zorrilla

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Inmersa en una semana mágica, lejos muy lejos del problema del huachicol, de la violencia que nos perfora la piel y del ruido cotidiano de una sociedad cada vez más arrinconada ante las dimensiones de la corrupción, aprendí lo importante que es recordar el lenguaje del alma.

Convivimos con Alejandro Colunga, el pintor que se había auto desterrado de Vallarta por varios años y regresó de la mano de su guapa compañera Montserrat para mostrar otro aspecto de su desafiante personalidad. El autor de la Rotonda del Mar es un artista intenso con una vida de ensueño y pesadilla como lo describiera Ricardo Salazar; pero hoy día, está viviendo un momento de mayor placidez porque se mostró muy complaciente con las actividades culturales que vino apadrinar, con mucho agradecimiento por las muestras de cariño expresadas y con la nostalgia de quien había mandado al olvido esos años de intensidad creadora que aquí vivió.   También tuvimos oportunidad de convivir con Eduardo Langagne ganador de premios como Casa de las Américas y traductor de Pessoa.  Uno de los poetas vivos del país más reconocidos. Un hombre de gran cultura pero de una sencillez extraordinaria que nos deleitó con poemas de amor y desamor en una noche de letras y música en el Jazz Foundation.  Patricia Bernal le acompañó en el escenario junto con Viktor Boga.  La carismática y talentosa actriz mexicana, habló de su carrera teatral y del enorme agradecimiento que le tienen los actores a Hugo Gutierréz Vega, quien impulsó a una generación numerosa de gente de teatro sobre lo que pocas personas teníamos conocimiento. Con prestancia pero con una sencillez no imaginada la actriz protagonista de Secretos de Familia y Amarte Duele, leyó algunos poemas del texto Cuando el Placer Termine de su mentor teatral y a quien le debemos Letras en La Mar. Los tres invitados especiales del Festival Vallarte de la Biblioteca Los Mangos, caminaron por las calles del centro, acudieron a restaurantes diversos, conocieron la Biblioteca, estuvieron presentes en las dos subastas la pública y la privada, convivieron con los artistas jóvenes de Artes Plásticas del CUC y sus creaciones.  En el ínterin de Vallarte, también se inauguró el Festival de la Lectura en la Plaza Principal.  Allí tuve el honor de presentar el poemario Mariposa de Papel de Esther Téllez.  Una talentosa activista, premio nacional de comunicación social y escritora con reconocimientos en encuentros internacionales como Poetas en el País de las Nubes, que nos permitió adentrarnos a su mundo íntimo y atrevido en medio de un proceso de transformación tipo metamorfosis a través de las letras. De allí salí corriendo a la Subasta Privada donde el martilleo de Paco de la Peña y Federico León de la Vega despertó el interés de los invitados que adquirieron piezas de Colunga, Maximino Javier, Anguiano, y Ramiz Barquet entre otros.   Aprendimos cosas sobre el arte mexicano y la influencia asiática en voz de uno de los anticuarios más reconocidos del país.  Al grito de uno dos tres, vendido, se cerró una noche mágica en La Nata, la parte superior de la Leche donde el público asistente rebasó las expectativas y se generó un animado ambiente íntimo de amantes y conocedores de arte que le aplaudieron largo rato al maestro Colunga. Al día siguiente en las instalaciones de la Biblioteca, se realizó un picnic literario y una subasta de arte infantil liderado por Dinorah Gómez, en el que participaron la Orquesta Escuela de Puerto Vallarta y Los Fridos.  La tarde empezaba a caer cuando se cerró el telón del Festival Vallarte que Gaby García ideó y coordinó magistralmente, para mostrar a la sociedad lo maravilloso de olvidarnos del mundo cotidiano y penetrar a las entrañas del mundo del arte y la poesía.   La Biblioteca tendrá recursos para operar unos meses sin problema, la comunidad se deleitó con una semana mágica donde el idioma que se habló fue el idioma del alma, motor esencial del destino de la sociedad humana como se refiriera Paz al hablar sobre la lengua.