Nace en torno al surf toda una industria en la bahía

Marco Antonio Ortiz, surfista que hoy vive de la fabricación de tablas de surf.

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  • Se encuentra en Tondoroque el primer taller para la elaboración de tablas de surf, donde se fabrican tablas para surfistas mexicanos y extranjeros, quienes se preparan para el foil.

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Por Eugenio Ortiz Carreño
Bahía de Banderas

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Que Sayulita y otros puntos de la Bahía de Banderas sobresalgan cada día más en la práctica del surf, no es gratuito. Se ha instalado en la zona de Tondoroque el primer taller de fabricación de tablas de surf, donde se elaboran las tablas como si fueran “trajes a la medida”, especialmente diseñadas para los surfistas mexicanos.

El taller se localiza en una de las plazuelas sobre la carretera Federal 200, y en el mismo se fabrican las mejores tablas porque se elaboran tomando en cuenta factores como la edad, estatura, nivel de surf y hasta el sitio donde práctica.

En el taller se encuentran Joel Mayorga y su compañero Ítalo Covarrubias, trabajadores de ATL surfboard, marca que significa “agua” en lengua nahual propiedad del tapatío Marco Antonio Ortiz, quien se dedica a elaborar tablas de surf desde hace 28 años.

Marco Antonio Ortiz está considerado como uno de los mejores Shapper en el país, que además de ser surfista que creció en La Peñita de Jaltemba, se dedicó en sus inicios a investigar materiales para poder elaborar las tablas más ligeras y con el diseño más adecuado para su desplazamiento en el agua.

En la ciudad de Guadalajara inició el taller asociado con dos amigos de la infancia: Miguel Ángel Casillas, y Gonzalo Guillén, quienes sin embargo, “se abrieron” a medida que pasaba el tiempo. Solo Marco Antonio continuó en el camino y ha logrado importantes éxitos.

Ítalo Covarrubias y Joel Mayorga explican que antes se hacían efectivamente tablas “estándar”, pero ahora cada día se especializan más y los propios surfistas, ya sea de México o del extranjero al encargar su tabla, marcan el diseño, y hasta los colores o dibujos que quieren que lleve y se hace tal cual.

El taller llegó a elaborar en sus inicios hasta 60 tablas al mes, pero a medida que se especializa, se reduce el número y se conforman con hacer cuatro o cinco a la semana. Actualmente cubre el mercado de todo el país, pues tiene clientes lo mismo en Veracruz, que en Puerto Escondido, que en Manzanillo y otros puntos del país.

Durante varios años, refieren que ATL tuvo como cliente a la conocida internacionalmente marca de tablas Squalo, y llegaron a enviar contenedores de tablas a Europa, a Canadá y a Estados Unidos y eso le dio una importante proyección a su tablas, porque aunque no tiene lleva su marca, lleva su nombre ATL.

Según explican los trabajadores, las tablas que hace muchos años se elaboraban de madera, actualmente se elaboran con poliuretano, pero ya se está cambiando a resina epóxica por ser más ligeras y resistentes. Resistencia y ligereza, son las principales características que se buscan en una tabla, para poderse deslizar mejor sobre la cresta de una ola.

Siguiendo su estilo, Marco Antonio Ortiz comenta que se prepara para lo que viene, que es el board foil, que consiste en una tabla ensamblada a un pequeño aparato que se desliza en el agua con la fuerza de la ola, el cual tiene un poste de material muy resistente, que hace que la persona se eleven a 90 centímetros o un metro sobre el agua, pero que hace más eficiente y rápido el deslizamiento del surfista en el agua.

El foil, es un sistema que impulsaron Dave Kalama y David Hamilton, en las islas Hawaii, y que está causando sensación entre los aficionados al surf, y al paddle board y provoca además cambios en el diseño y tamaño de las tablas.

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FOTOS: EUGENIO ORTIZ.