Consejos de una abuelita modernaGente PV

El pago de impuestos

La mayor riqueza de nuestra Nación estriba en un incontable número de ciudadanos honestos y misericordiosos, dispuestos hasta dar su propia vida en pro de los más desvalidos.

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Por un México mejor

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Como dicen en mi tierra, soy una mujer con una suerte extraordinaria, pues después de estar desde el maravilloso día de la Natividad, al lado de muchos de mis seres queridos, que por desgracia no estaban todos… ¡Una fuerte bronquitis que me duró más de dos semanas impidió salir del lugar donde pernocto!, y… aunque no lo crean… ¡Sigo robándole oxígeno a la juventud y ya estoy de nuevo disfrutando éste maravilloso paraíso!

Mi primer salida fue a la iglesia de la Cruz de Huanacaxtle, a dar gracias a Dios por el tiempo extra; me sentí muy feliz y afortunada al ver a mis increíbles y muy cariñosos ángeles terrenales, quienes asisten a la misa especial para ellos, con el excelente sacerdote Juan Alfonso Aceves Camacho quien tiene un Don especial para tratar a los niños y jóvenes (es un buen guía espiritual); a mis amigos del coro, hermosas catequistas y extraordinarios conocidos desde hace muchos años, a quienes los siento parte de mi ser.

Muchos besos, abrazos y apapachos de esas encantadoras criaturas del Señor, llenaron de nuevo de energía positiva a mi cansado cuerpo; no faltaron invitaciones diversas, y al despedirme me fui con Pauline Thomas (una bondadosa mujer que ha ido a ayudar a los desvalidos de Afganistán y otros países donde la sed del poder y ambición desmedida de unos cuantos poderosos corruptos… ¡han causado grandes infamias en contra de sus ciudadanos!…

Caminamos por ese maravilloso mercado que se encuentra en la encantadora Marina de ese espectacular pueblo de Pescadores muy trabajadores. También me encontré a mi maravillosa amiga, todo un ejemplo de dignidad, la famosa Doña Mari, empujando su carrito; ella es una mujer que a pesar de sus 98 años… ¡Jamás ha pedido limosna y se dedica a recolectar latas para poder vivir!

También escuchamos tres grupos musicales: unos jóvenes con un increíble ritmo musical que me encanta son chicos muy entusiastas y cariñosos; una preciosa familia Huichol, con sus niños tocando y cantando en su hermoso dialecto… ¡verdaderamente espectaculares!; y al final, otro grupo, tan animados, que podías observar varias parejas bailando muy felices.

Después de dejar a mi amiga, me dirigí a la casa de dos grandes personajes ex Catedráticos de dos Prestigiadas Universidades con una inteligencia asombrosa, Regina y José Luis Otolengo (personas tan bondadosas que dieron Catequesis al grupo de niños más pequeños); me invitaron a comer una deliciosa y muy nutritiva comida; pero con su entretenida plática, muy alegre y llena de gran sabiduría, sin notarlo se me fue el tiempo y cuando reaccioné… ¡Comenzaba a atardecer!…

Llegué a casa un poco cansada, pues para ser el primer día después de estar convaleciente, creo que exageré un poco y como al siguiente día quería cumplir con mis obligaciones cívicas, “EL PAGO DE IMPUESTOS”, me levanté temprano para lograr mi cometido.

Qué trabajo me costó prepararme para salir. Lo primero que hice fue ir a pagar el predial, había mucha gente fuera pero como me sentí un poco mal me permitieron entrar y sentarme.

¿Cómo no voy a amar entrañablemente a mi maravilloso México y su grandiosa gente?, que por culpa de unos “pocos poderosos corruptos”, y su ambición desmedida, han dejado a mi vejado país en el caos… A pesar de su cansancio por la larga espera, esos honorable ciudadanos, como me vieron un poco delicada, amablemente me permitieron que cumpliera con mis obligaciones cívicas y de inmediato logré “EL PAGO DE IMPUESTOS“.

Es en verdad lamentable que “pocos poderosos corruptos”, dedicados sólo a aumentar sus ganancias, sin importar destrozar a quienes se les opongan… ¡No tengan la menor idea que la mayor riqueza de nuestra Nación estriba en un incontable número de ciudadanos honestos y misericordiosos, dispuestos hasta dar su propia vida en pro de los más desvalidos (solo basta recordar esas terribles tragedias sufridas por fenómenos naturales provocados por el inconsciente maltrato y comercio absurdo de esos monstruos, en contra de nuestra Madre Naturaleza…

Por último, me dirigí a las oficinas de tránsito, por cierto en un segundo piso, y con unas escaleras muy peligrosas no aptas para discapacitados ni personas de la tercera edad, para subir primero me ayudó un oficial y después un joven que como yo también iba a “EL PAGO DE IMPUESTOS” correspondientes, llegué sin aliento y me senté frente a la caja;  la señorita me atendió con mucho cariño, al igual que una joven y bondadosa señora me dijo que me esperaría hasta que terminara, para ayudarme a bajar las escaleras, ella se dio cuenta que mi licencia estaba por expirar y todo el personal de ese departamento me atendieron de maravilla.

Gracias a “EL PAGO DE IMPUESTOS”, volví a sentir que somos la mayoría los que amamos a este país y a nuestra invaluable gente; por eso sé que… ¡Juntos lograremos sacarlo del caos provocado por pocos traidores a la patria… ¡Gracias a la bondad, honestidad, y unión, todos, trabajando dignamente en pro de nuestro México adorado!

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Cariñosamente Ana I.