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Nuevos vientos tormentosos

Como ciudadano exijo a quienes tienen el privilegio de ser dirigentes de los diferentes partidos políticos acreditados en nuestro País, a que dejen a un lado el engaño, la desinformación y ya no traten de sorprender a la ciudadanía.

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Por Humberto Famanía Ortega

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En el difícil camino de la política, se debe tomar en cuenta que la vida privada se terminó, y la pública con todos sus riesgos, comienza a ser parte integrante del quehacer cotidiano de quienes dedican su tiempo y esfuerzo a labores concernientes al servicio público.

Ante estas circunstancias, la preparación individual en todos los aspectos es tarea frecuente con la finalidad de cumplirle a la ciudadanía. Por eso quienes forman parte en estos nuevos gobiernos de los tres niveles provenientes de diferentes partidos políticos, es importante ubicarlos porque el ejercicio “democrático” ya inició con mayor intensidad y nadie lo va a detener.

Solamente resta decirles que sus estrategias para ejercer el mandato, deberán ser realistas basadas en una plataforma donde la creatividad, inteligencia, honestidad y trabajo en equipo, demuestren un conocimiento de las potencialidades y rezagos de la comunidad a la que sirven.

Basta de ideas personalistas

Vistos estos aspectos, especial cuidado se debe de tener ante la manifestación de ideas personalistas, cuya única ambición es la del interés individual, esto no cumple con los objetivos del servicio público, por ende, provocaría malestar en el pueblo. Es importante que todas las acciones de beneficio a la comunidad vayan avaladas por la mayoría ciudadana para buscar consensar los proyectos, y así una vez puestas en la balanza de las prioridades, cumplan a cabalidad con su objetivo en tiempo y forma.

Siempre he comentado que la formula mágica es la de ¡escuchar para decidir y planear para realizar!, esto nunca falla si se toma en cuenta que ante la voluntad del pueblo nada es imposible.

Estoy cierto que la democracia provoca cambios en los individuos, y como tal en la conducción gubernamental, pero siempre habrá de tomarse en cuenta la lealtad a los principios de los partidos políticos que sirven como instrumentos para llevar a la elección a las candidaturas a diferentes puestos de elección popular.

Servir sin distingos partidistas

Hago notar también que en los partidos tradicionales muchos de los sectores se quieren posesionar de las dirigencias para formar cotos de poder que van en detrimento de las mayorías, y así buscar siempre las mejores posiciones de puestos de elección popular. Lo más importante es que los tiempos están cambiando, por eso la alternancia del poder ya está aplicándose para ir eliminando vicios que no ayudan en nada a la libertad de elección. Hacemos votos para que los nuevos gobernantes se apliquen en el servir sin distingos partidistas.

Creo que ya es tiempo de ubicarnos en la realidad, y hacer una verdadera evaluación de cada uno de los diferentes actores de la política local, no es difícil llegar a conocerlos porque todavía es un municipio mediano en donde todo lo que acontece se sabe de inmediato. Necesitamos hombres y mujeres no improvisados, haciendo a un lado ciertos grupúsculos que desean imponer a como de lugar a sus incondicionales cueste lo que cueste para seguir imponiendo su voluntad y conservar sus cotos de poder. Los vallartenses ya crecimos y estamos dispuestos a buscar a como de lugar armonía en nuestra sociedad.

Una nueva clase política

Está surgiendo una nueva clase política que desea sea tomada en cuenta para contribuir en las grandes decisiones con aportaciones positivas para que pueblo y gobierno marchen juntos.

Siempre en diferentes columnas he expresado que ya es tiempo de poner a cada quién en su lugar, la política en nuestro municipio la debemos de resolver los locales, dejando a un lado a falsos redentores, que lo único que vienen a aportar son divisiones con tal de salvaguardar su interés personal.

Las reglas del juego ya están cambiando, vientos nuevos y tempestuosos de cambio de rumbo están llegado por la falta de soluciones congruentes y prácticas que busquen amainar la seguridad física de los individuos, la falta de productividad por no llegar a acuerdos de integración entre el capital y el trabajo, y desde luego la nula comunicación entre pueblo y gobierno. Así es que vientos nuevos se avizoran, y estos hay que esperarlos con una férrea convicción que el camino será siempre la libertad, justicia y democracia en toda su expresión.

En búsqueda de confianza

Urge buscar a nivel nacional mayor confianza como instrumento principal en la búsqueda de equilibrio social de una sociedad, que por su naturaleza es parte integrante en las grandes decisiones. Por lo tanto, cuando vemos que la ciudadanía está participando limpiamente en un nuevo vivificante sentido de la política, es necesario que comprendamos que hoy en día existe una nueva forma de gobernar que con el respeto de las mayorías es sentencia para buscar nuevos horizontes para consolidar nuestra grandeza. Solamente con madurez absoluta y experiencia en el servicio público, se puede garantizar la nueva marcha de gobiernos que se integren a la sociedad a la que sirven,

Ahora se deben de asumir con optimismo y responsabilidad aquellos compromisos para enfrentar exitosamente los retos que nos hemos planteado, sobre todos aquellos en donde juntos busquemos las mejores alternativas de gobierno que nos ofrezcan garantía en sus acciones con honestidad y prestigio comprobado de quienes nos gobiernan. Lo que es muy cierto es que el escenario del 2019 será la oportunidad para probar si contamos con una ciudadanía responsable que asuma sus compromisos con dirigentes que demuestren capacidad y diálogo para llevar acabo planes de gobierno que garanticen paz y armonía.

Credibilidad para el beneficio común

Solamente con credibilidad habrá una mayor participación de todos, orientándola hacia objetivos de beneficio común, olvidándonos de crear ínsulas de poder que, sin lugar a dudas, servirán para destruir la unidad. Al contrario, busquemos el fortalecimiento de la sociedad donde convivamos con lealtad inquebrantable a nuestro pueblo. Ahora como resultado del largo tiempo de reclamo ciudadano, que mantuvo el tema en la discusión de la política nacional, se permiten la constitución de nuevos partidos y candidaturas independientes que después de una elección existen reclamos de las personas que no se sienten representados con ningún partido político y buscan nuevas alternativas de participación.

Como ciudadano exijo a quienes tienen el privilegio de ser dirigentes de los diferentes partidos políticos acreditados en nuestro País, a que dejen a un lado el engaño, la desinformación y ya no traten de sorprender a la ciudadanía con argumentos que vienen a manchar y entorpedecer la nueva marcha en la integración de nuestra sociedad. Somos un pueblo que ya despertó, que hoy tiene sensibilidad e intuición, que por nada del mundo los hombres y mujeres que tenemos el privilegio de vivir en esta tierra prodigiosa somos ignorantes, ni manejables, al contrario, somos parte activa de nuestra tierra bendita, por lo tanto, hacemos votos para que prevalezca el respeto y unidad.

Consolidémonos como una nación de fortalezas

En las circunstancias actuales, nuestra Patria vive una nueva realidad política en la cual hace a un lado dogmatismos e intolerancias, ahora lo que vale es la convicción que requerimos para seguir adelante, buscando siempre los mecanismos que permitan obtener mejores condiciones de vida para nuestra población. Juntos, bien integrados, podemos consolidarnos como una Nación de fortalezas que nos harán salir siempre de los avatares de los tiempos difíciles. De lo que sí estoy seguro es que ante las adversidades crecemos más los individuos, sobre todo en unidad familiar que es la base de cualquier sociedad.

Debemos de seguir protegiendo nuestra planta productiva existente y estimulándola para su superación, y así convertirla en un activo permanente de bienestar de nuestras familias.

-. NUESTRO PUEBLO, JUEZ IMPLACABLE.-