Educación y ParentalidadGente PV

¡Que no existe el Cambio Climático!

En este asunto de cuidar nuestro entorno igual tiene responsabilidad quien no se opone, quien no actúa, quien no dice.

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Dr. Jesús Cabral Araiza

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Puedes cambiar antes de que sea necesario, o esperar a que sea demasiado tarde.
  – Anónimo

Prácticamente a diario observamos por los diversos medios de comunicación noticias lamentables y cada vez más inverosímiles sobre el cambio climático. No son pocas las personas y los organismos que aun dudan de que esto sea verdad, por diversas razones desde la ignorancia plena o la inconveniencia por negocios o política, el tema resulta incómodo para algunas personas, e incluso dirigentes de estado.

El caso es que, aunque no creamos en el cambio climático, él si cree en nosotros, hemos visto cómo ciudades que en otro momento tenían algunos centímetros de precipitación pluvial, ahora sufren estragos de inundaciones, ciudades que comienzan a quedarse sin suministro de agua, especies animales en peligro real de extinción y animales enfermos o sacados de su hábitat por deforestación.

En días pasados la oleada de frio que azotó la costa este y parte central de los EEUU es un recordatorio que las catástrofes de películas Hollywoodenses cada vez son más cercanas.

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Contexto Vallartense

Resulta que como vallartense adoptado ya considero tener alguna autoridad moral sobre el cuidado de mi entorno, en dicho sentido veo con profundo pesar algunos errores que se reproducen sobre la falta de acciones contundentes y permanentes, tanto en gobierno, población, turismo, empresarios e instituciones diversas, incluidas las educativas a todos los niveles. Veo, por ejemplo, que en el papel suenan muy bien acciones respecto a reciclar basura, limpiar y pintar espacios, pero muchas veces en el fondo es una fachada para limpiar conciencias y pasar supervisiones. Creo que aún falta realmente que el clima nos alcance y tengamos una dificultad seria para ponernos a trabajar con acciones y políticas permanentes en pro del medio ambiente y para afrontar el cambio climático.

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Turismo limpio y educado

Una de las cosas más complicadas que tenemos los seres humanos en general, y que se refleja en algunas personas en fechas de vacaciones en lo particular, tiene que ver con la falta de educación turística sustentable. Si bien el sector turístico es una actividad muy sensible a las noticias y las actitudes de turistas nacionales y extranjeros, justamente muchas de las actitudes que mantienen personas que visitan masivamente un destino de playa, dejan mucho que desear.

Y es que no hay justificación alguna para observar la cantidad de atropellos que a diario observamos quienes vivimos en una de estas ciudades costeras. Algunos ejemplos: En las calles de la ciudad. La pregunta pareciera obvia, pero creo no lo es, ¿por qué algunas personas que llegan en calidad de turistas del país o el extranjero se sienten con el derecho de tirar basura por la ventana de sus vehículos, o tirar la basura en la calle al ir caminando? Es obvio que no es por falta de botes de basura y aun cuando faltarán estos, la gente bien podría como cualquier ciudadano civilizado, guardar su basura esperando encontrar un lugar adecuado para ello. Este triste ejemplo cada año se repite más cotidianamente en Semana Santa y Pascua en nuestro destino, sin que autoridad alguna o ciudadanos comunes intervengamos al menos para tratar de evidenciar, avergonzar y corregir al infractor –por decirlo eufemísticamente– otros bien le podrán decir con algún termino de nuestro basto lenguaje florido.

Las playas son la extensión de lo que ya hemos mencionado, algunas personas piensan que quizás el sol desintegrará su basura o que algún animal misterioso se la comerá, o quién sabe qué pase por su cabeza, pero seguro nada racional que justifique el que las playas las deje como seguramente tiene su casa, pues lo que hacemos es el reflejo de cómo vivimos.

Por otra parte, los ecosistemas justamente son organismos interdependientes, no solo los animales, las plantas y los diversos organismos de diferentes tamaños conforman una bio-comunidad, en la que las acciones de unos están interconectadas con las acciones de los otros. En nuestro caso, los seres humanos nos convertimos en el principal organismo dañino hacia el entorno. Este lugar al que muchos consideramos paraíso no es eterno y lo será menos si no nos oponemos a las prácticas depredadoras que en el fondo solo se sostienen por gente mal educada en casa y que no ve una clara oposición a sus malas acciones.

En este asunto de cuidar nuestro entorno igual tiene responsabilidad quien no se opone, quien no actúa, quien no dice. En muchos países de hecho la omisión intencional se considera un delito. Igual aplica cuando no interviene el ciudadano hacia una agresión hacia otra persona o por la omisión o acción de tirar basura.