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Dos obras amenazan la selva en el sur de la bahía

José Reyes Burgos
Puerto Vallarta


A través de los últimos días, en la opinión pública han trascendido dos noticias referentes a la deforestación de la jungla en la bahía; una, la tala de árboles realizada masivamente en el cerro por la sobras que darán pie al complejo Garza Blanca Sur; y otra, la instalación de una planta hidroeléctrica en Los Horcones, para desviar el agua del río que desemboca en Boca de Tomatlán.

El complejo turístico desarrollado por Tafer Resorts, Garza Blanca Sur, está deforestando un terreno de al menos 130 mil metros cuadrados que estaba cubierto originalmente con árboles de selva, que de acuerdo a los permisos otorgados por el municipio de Puerto Vallarta, debía transplantar y no talar.

Sin embargo, los desarrolladores decidieron cortar de tajo toda la flora y hasta desgajar la montaña para nivelar el terreno, produciendo una notable mancha de vacío en medio de la montaña en la selva del sur de la bahía. Ahí ya se levantan 3 torres gigantes del Hotel Mousai pertenecientes al mismo grupo hotelero Garza Blanca, mientras que al cruzar la carretera federal 200 el complejo sigue extendiéndose con más cuartos habitación y edificios.

Según consta el proyecto, al menos otras tres torres de un volumen similar se levantarán para dar pie a Garza Blanca Sur, que ofrecerá más de mil 200 cuartos de habitación de acuerdo a un comunicado extendido por la empresa a la opinión pública, en el que se presumió el visto bueno del Gobierno de Jalisco hacia el desarrollo de este complejo hotelero.

Pero la escena consolidada al día de hoy ha comenzado a levantar intriga entre la ciudadanía y el turismo vallartense que identifican al sur de este destino como la zona hotelera incrustada en la naturaleza y lejos de la mancha urbana. Sin embargo, Garza Blanca Sur podría convertirse en el complejo hotelero de mayor extensión en el área y, al levantar en total 6 torres, alterar el panorama de la zona y la vida de la fauna, que sólo metros abajo está anunciada como protegida por letreros colocados en la playa por la Secretaría de Medio ambiente y Recursos Naturales, a donde llegan a anidar tortugas y aves.

Cabe recordar que el grupo desarrollador será sancionado por el Gobierno de Puerto Vallarta, según así se dio a conocer, por no haber trasplantado árboles y en su lugar haberlos talado, aunque no está claro cual sería el castigo y si solicitaran restaurar el daño causado.

Por otra parte, un área de aproximadamente 200 mil metros cuadrados de fauna selvática podría verse comprometida en Los Horcones, pues la firma Grupo hidroeléctrico de Occidente construye ahí una represa que ha asegurado será ‘ecológica’, y con la excusa de llevar agua entubada hacia comunidades y complejos cercanos.

Sin embargo, biólogos del Centro Botánico de Puerto Vallarta, además de miembros de los ejidos involucrados, el Emiliano Zapata, Boca de Tomatlán, Los Venados y Las Juntas, han denunciado que de concretarse este proyecto, el río que desemboca en la Boca de Tomatlán se quedaría sin agua la mayor parte del año, y solo tendría un cauce hacia el mar en época de lluvias.

El proyecto tenía muchos meses gestionándose y ya habían habido algunas intervenciones, pero fue apenas hasta el pasado 17 de enero que los pobladores de la zona denunciaron el ingreso masivo de camiones de volteo, retroexcavadoras y equipo de demolición, quienes comenzaron a talar árboles y nivelar terreno.

El día 22, los ejidatarios y representantes de la empresa responsable por la obra sostuvieron una junta, en donde quien se identificó como vocero, José Ayala, explicó al presidente del ejido de Boca de Tomatlán y Mismaloya, Mario Topete Cortés, que la hidroeléctrica proveería de energía a comunidades cercanas y agua a través de un ducto, a partir de una represa de unos 300 metros de ancho que detendría por completo el flujo del río.

Lo último que se sabe, es que el pasado 27 agentes de la Procuradora Federal de Protección Ambiental (PROFEPA) visitaron la obra para evaluar la deforestación efectuada, y ordenaron detener las operaciones de la maquinaria y el personal hasta nuevo aviso, por lo menos hasta tener una evaluación de los daños.

En total, entre Garza Blanca y la represa, se estarían contando unos 367 mil metros cuadrados de selva que se están deforestando de la zona sur de la bahía, una pérdida significativa. Cabe mencionar que apenas el fin de semana pasado se registró una reunión entre ejidatarios de Puerto Vallarta, el alcalde Arturo Dávalos y el delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET en) Jalisco, Sergio Humberto Graf Montero, para abordar el tema de buscar la declaratoria de Area Nacional Protegida para la montaña de esta región.


Estas son imágenes de la sobras en Los Horcones:

Garza Blanca Sur interviene 160 mil metros cuadrados de selva: