Ecos y notas sobre turismo

Por María José Zorrilla

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Cuando salgo a caminar por el malecón de La Marina, mucho llama mi atención un negocio que luce básicamente vacío, mientras sus vecinos muestran llenos totales y en otros hasta colas en espera de turno. Por una extraña solidaridad con quien ni siquiera conozco, me he acercado algunas veces con los meseros, para sugerirles que sería bueno cambiaran alguna estrategia como más luz, obsequiar una cerveza y unas botanas durante unos días, para cambiar la inercia negativa. No parece preocuparles su falta de clientela mientras todos los vecinos disfrutan de la buena temporada.   El viernes no pude resistirme ante otro “vacío total” y me acerqué a quien parecía tener un puesto de mayor rango y le pregunte: a qué se deberá que su vecino esté lleno y ustedes no.  El encargado dijo, ellos tienen más de 20 años en la marina y nosotros no.  Las justificaciones van y vienen y ellos siguen así, esperando con un menú en la mano y una servilleta una clientela que se resiste a llegar.   Ya no sé si es más mi terquedad para que esas personas salgan de ese marasmo, o el de ellos en resistir su soledad, pero no hacen nada por remediar su situación porque parecen no reconocer que tienen un problema.

De los ecos de Fitur, la feria turística de Madrid que congrega a los principales mayoristas del turismo en el mundo, recibimos información de radiopasillo sobre la preocupación existente por las políticas y formas en que se está manejando el Turismo en la época AMLO.  Frente al stand de México estaban algunas naciones centroamericanas como Costa Rica y Panamá que atrajeron más la atención que el propio pabellón de México, al que calificaron falto de punch, de vida.   Para los mercados receptivos y emisores de Iberoamérica, este evento es de gran relevancia como los próximos eventos entre los que destacan la Feria del New York Times a finales de febrero, la de ANATO en Colombia y el  Tianguis en Acapulco a realizarse el próximo mes de abril y de donde han enviado mensajes  que para traer a los mayoristas serán los estados los que tengan que pagar por sus boletos de avión.

Los turisteros que promueven y asisten a estos eventos en representación de sus destinos, ven con preocupación estas medidas.  En FITUR  la feria líder para los mercados receptivos y emisores de Iberoamérica, corrieron rumores de cambios en la cartera de turismo.  El desmantelamiento del CPTM está generando desencanto y crisis en muchos aspectos y el sector empresarial no está nada contento con las nuevas formas de plantear la promoción turística del país.

El fin de semana estuvo en Vallarta el presidente nacional de COPARMEX que asistió a la toma de compromiso de Gabriel Igartúa frente al sindicato patronal de Puerto Vallarta y quien  reafirmó al igual que su agremiado, la preocupación por el futuro del turismo ante la extinción del CPTM.

Puerto Vallarta ha tenido otra buena temporada en este inicio de 2019.  Parece haber más gente, más vuelos, más opciones de hospedaje.  No es gratuita esta presencia masiva en nuestra ciudad.   Es producto de muchos años de trabajo entre empresa, gobierno y promotores.  No obstante hay indicios de que el verano no será tan halagador y hay quienes auguran hasta un 30% menos de ocupación respecto al año anterior.  Una baja considerable que no nos podemos dar el lujo de aceptar.  Quedarnos como el restaurante de La Marina que tanto me ha impactado, es aceptar una situación que puede propiciar la quiebra de muchas empresas.  La competencia a nivel mundial es tremenda y hay que ser cada vez más competitivos y creativos con nuestras campañas de promoción.   Gala está por iniciar en Vallarta en los próximos días y veremos cuál es la panorámica a corto y mediano plazo y qué se espera de voz directa de nuestros principales mercados  para los meses venideros.  Ojalá allá en México no hagan oídos sordos ante tanta preocupación.