El Arca de Noé

Mateo Aguilar ya quiere tomar el dictado.

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Por Humberto Aguilar

Debemos entender que Andrés Manuel López Obrador trata de construir un México nuevo, diferente al que hemos vivido desde 1916. Es como tratar de construir una nueva Arca de Noé.

Hoy 5 de febrero es el aniversario de la Constitución iniciada en 1916 y promulgada un año después bajo el gobierno de Venustiano Carranza, que al frente del ejército constitucionalista llegó a la Ciudad de México.

Un ejército cargado de generales y con la tropa más diversa que se pueda conocer. Los dorados de Pancho Villa desde Ciudad Juárez, el ejército zapatista de Morelos y el ejército constitucionalista por la costa del Pacífico desde Sonora hasta la capital azteca.

Ayer en Veracruz al grito de “me canso ganso”, Andrés Manuel prometió a los miembros de los ingenios azucareros pelear para que recuperen los mercados que perdieron a la llegada de las mieles, de la fécula de maíz que endulzan hoy todas las marcas que producen refrescos embotellados.

El tabernáculo de Andrés Manuel son sus palabras. Expresiones como esa de “me canso ganso” con las que redondea cada mañana y cada vez que se presenta la ocasión para reafirmar sus propósitos de un gobierno con dos meses y cinco días de ejercer ese mando sobre todos los poderes de la nación.

Con el texto de Miguel de Cervantes Saavedra nació otra frase en la que se señala que la lectura es el Arca de Noé del conocimiento. Leer y no “Ler” corrigió una niña al secretario de Educación de Enrique Peña Nieto. Los maestros de la Coordinadora, en lugar de enseñar la lectura, muestran su poder al inmovilizar toda la carga que se debe transportar en ferrocarriles desde Michoacán y desde Manzanillo, se agregan a ellos maestros de Oaxaca y los estudiantes normalistas con sus exigencias.

Los normalistas quemaron la puerta de Palacio de Gobierno con una demanda muy propia de estudiantes normalistas. Quieren 600 plazas en forma directa, sin ganársela por oposición.

Detalles parecidos provocaron el enfrentamiento donde desaparecieron 43 normalistas rurales en guerrero. Un Arca de Noé sin sagrario y sin tabernáculo.

¿Qué es el sagrario o tabernáculo? Para la iglesia católica es el sitio donde se guarda el máximo símbolo, la hostia, que todos los días se reparte a los creyentes como absolución del pecado que cada uno lleva dentro.

Para Andrés Manuel su absolución es “me canso ganso”.

Para los empresarios no es suficiente. Le cuentan como errores esas palabras: El aeropuerto de la Ciudad de México, las dos pistas que aún no tienen proyecto ejecutivo en Santa Lucía, el Tren Maya, el millón de hectáreas de árboles frutales y maderables proyectados para el sureste de México. Sin embargo, los empresarios están dispuestos a colaborar con algunos de sus proyectos, en tanto que, Gustavo de Hoyos, presidente nacional de la Coparmex, anuncio aquí en Puerto Vallarta que al aeropuerto de la Ciudad de México se le mueve una alita, con lo que quiere decir que aún está vivo ese proyecto que se reconoce como una obra monumental que abrirá caminos para todos los países del mundo. Para los empresarios no es suficiente el “me canso ganso”, quieren ver realidades que solo son promesas en las palabras de Andrés Manuel López Obrador.

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YA TENGO AL SUCESOR

Mi pequeño nieto Mateo Aguilar Collazo se dispone a ser mi colaborador, todas las tardes prende el regulador de la computadora, se sienta en mi silla y abre el teclado para empezar a escribir el dictado, tiene apenas un año seis meses, su dicción solo la conocemos quienes vivimos cerca de él, pero se muestra decidido y yo estoy dispuesto a cederle mi lugar cuando él lo determine.