Consejos de una abuelita modernaGente PV

Amor para lograr la paz

Si en realidad amamos a nuestro México querido y a su maravillosa población, no hay que olvidar jamás que todos tenemos tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor.

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Por un México mejor

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¡Pobre de mí muy vejado País y del enigmático Planeta Tierra!… Gracias a la famosa “Globalización” y de esos increíbles “Planes Estratégicos” que para realizarlos la mayoría de esos “eruditos”… ¡perdieron hasta su materia gris!, porque como nunca había ocurrido en mi adorado México, en todos los  medios de comunicación desde: Radio, televisión, internet, etcétera, ¡se ha perdido el respeto al auditorio en general!, sin importar si son adultos con cierto criterio o divinos e inocentes “ángeles terrenales”, con ése léxico tan vulgar y fatal programación,  tan agresiva y pornográfica… ¡han dejado un mensaje completamente negativo al auditorio!

No me pueden negar que el índice de criminalidad ha aumentado en forma desproporcionada, tanto en niños, jóvenes, adultos y hasta en algunos ancianos (degenerados), porque los “nuevos héroes y heroínas nacionales“, son los que ponen de ejemplo a seguir para llegar a ser unos grandes triunfadores muy poderosos en todos los ámbitos… ¡Los narcotraficantes! (de órganos y seres humanos, animales, vegetales, minerales y grandes obras maestras robadas).

Es inexplicable que un “héroe nacional” pueda fugarse hasta de las cárceles “más seguras”, manejadas por personal de sordos y ciegos… Que hayan quitado de las escuelas las materias necesarias para forjar ciudadanos responsables y respetuosos, para impartir esas clases a nivel grupal regalando productos no aptos para niños inmaduros, disque para prevenir problemas juveniles; que les den poder a las criaturas para denunciar a sus propios padres… ¡Todas esas malas decisiones han traído como consecuencia fatales resultados en los niños que ya no pueden ni controlar sus propios padres!

Algunos jóvenes, nuevos padres inmaduros, tan desesperados que llegan a ser asesinos o vendedores de sus propios hijos, y ha aumentado la prostitución sin control; en algunos adultos, mayor agresividad y degeneración (ya ni saben respetar a sus propios hijos que viven con ellos o ellas); por último, en algunos ancianos, con tanta pornografía, libertinaje y falta de respeto, hasta llegan a violar a sus nietos, ¡porque también han aumentado los incestos!

Si en realidad amamos a nuestro maravilloso país y su grandiosa gente, que en verdaderas tragedias han sido capaces hasta de dar su propia vida en pro de un semejante, para pasar a ser  “verdaderos héroes o heroínas anónimos”, seres dignos de todo respeto y admiración, tenemos la obligación moral y cívica de apoyar y no de tratar de destrozar  a nuestro nuevo Representante Nacional, que ha demostrado gran amor y solidaridad con el pueblo ( No con intereses  personales y gran distanciamiento, porque sigue viviendo en su misma casa), pero si no lo ayudamos… ¡jamás podremos salir del caos en que los traidores a la patria han tratado de fragmentar a nuestra ex poderosa nación!, ya que sólo todos unidos por el AMOR, podremos ayudar a esa labor titánica que le han dejado a nuestro Presidente.

Como lo decía el Apóstol San Pablo: “Si no tenemos AMOR, de nada nos servirán las riquezas, ni el poder, ni los dones recibidos, porque eso desaparecerá, porque si no tengo AMOR… ¡Nada soy!

EL AMOR es comprensivo, es servicial y no tiene envidia; EL AMOR no es presumido ni se envanece; no es egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. EL AMOR disculpa sin límites, confía sin límites, espera sin límites, soporta sin límites… ¡EL AMOR DURA POR SIEMPRE!

Por eso les suplico encarecidamente, que, si en realidad amamos a nuestro méxico querido y a su maravillosa población, no hay que olvidar jamás que todos tenemos tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor… ¡pero el amor es la mayor de las tres!

Iniciemos hoy mismo trabajando en nosotros mismos porque somos un milagro de AMOR, ya que, si no nos amamos, jamás podremos amar a nuestra familia, y si no amamos a nuestra familia, tampoco a los parientes, vecinos y comunidad; mucho menos a nuestra Patria.  Por eso les digo que necesitamos mucho amor para lograr la paz, o nada más en NUESTRO MEXICO QUERIDO, porque con nuestro bondadoso ejemplo, ¡hasta podremos lograrla en el mundo entero!

Recuerden las sabias palabras de Platón: “El precio de desentenderse de la política es el ser gobernado por los peores hombres“.

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Cariñosamente Ana I.