CiudadLocalPortada

Ballenas, un espectáculo sensacional

En esta ocasión no hubo saltos espectaculares, pero las ballenas se dejaron ver.

.

  • Embarcaciones turísticas y privadas de todos los tamaños recorren la bahía de Banderas desde temprana hora para admirar a los enormes cetáceos.

.

Por Eugenio Ortiz Carreño
Puerto Vallarta

.

Admirar ballenas en la bahía de Banderas implica una serie de sacrificios como el de levantarse temprano para poder admirarlas.

La cita fue en la terminal marítima donde se concentraron los reporteros de diversos medios de Puerto Vallarta, con el fin de disfrutar un paseo de avistamiento de ballenas, a invitación del regidor Saúl López Orozco, propietario del crucero “Bahía Alegre”.

Cerca de 20 reporteros y camarógrafos llegaron puntuales a las 7:45 a las instalaciones portuarias y de ahí tuvieron que ser trasladados a la zona de “los peines”, donde estaba amarrada la embarcación, de dos cubiertas y especialmente adaptada para los paseos turísticos.

Coordinados por Alan Yamil, los reporteros iniciaron el periplo por la bahía con mucho ánimo, sobre todo cuando el regidor Saúl López dijo a todos: “quien tome la mejor foto, sin marearse… va a tener un premio”.

Ya habían aparecido un par de jorobas y por lo que ésta especie recibe el nombre de “jorobada”. De hecho no había navegado una gran distancia el barco, estaba cerca, casi frente a las construcciones del Grupo Vidanta donde apareció el par de jorobas.

El par de ballenas, que después David Díaz explicaría se trataba de una ballena y su ballenato, se movían lentamente. Hacían el arqueo de la joroba y se volvían a hundir ya aparecían 50 o 60 metros adelante. Y no había ni siquiera un coletazo, mucho menos un salto espectacular.

David Díaz por todos los paseos y explicaciones que ha presenciado, ya se ha vuelto un gran conocedor de las costumbres de la ballena y comentó que la razón de eso, es que hay en la bahía de Banderas, una familia de orcas. Las orcas son los depredadores más feroces de las ballenas, pero especialmente de los ballenatos, a los que matan solo para quitarles la lengua, que es la parte más blanda que se comen.

Por eso las madres cuidan a sus crías y la pareja que se tenía enfrente, era la madre con su ballenato al que le estaba enseñando a respirar y se lo trepaba en el lomo, pero todo con sumo cuidado, para no llamar la atención.

.

EMBAARCACIONES NO RESPETAN LA LEY

De todas formas, los reporteros accionaron sus cámaras y celulares para tomar fotos y videos. Y en los videos quedó registrado cómo hay embarcaciones que no respetan las reglas de avistamiento de ballenas. Una embarcación de nombre “Any”, o algo parecido, se veía enfilada desde la costa, transportaba a un grupo de turistas y se llegó hasta donde habían sido vistas las jorobas, y todos esperaban que se detuviera, pero no, siguió navegando a regular velocidad, y se puso justo donde estaban las ballenas.

La violación a la norma quedó registrada y también conforme al reglamento, las embarcaciones no deben estar por más de media hora siguiendo a los ejemplares, y por eso el capitán de la “Bahía Alegre” y el guía Edgar decidieron buscar otros ejemplares más al fondo de la bahía.

Cerca de Bucerías, se pudieron detectar otras dos jorobas e igualmente se les notó sumamente precavidas. Nadaban pero lentamente, su respiración era controlada, emitían su fuzzz que en otras ocasiones es espectacular, porque alcanza de seis a ocho metros, pero ahora no sobrepasa los dos metros de altura.

Es claro que David Díaz tiene razón. No quieren que las orcas noten su presencia tampoco y también se trata de una madre y su cría. En otras ocasiones, relata el reportero y fotógrafo, la ballena madre se trepa al ballenato al lomo, lo levanta una y otra vez, hasta que aprende a respirar y a moverse en el agua.

Luego motiva a su cría a dar saltos y comentó que le ha tocado presenciar cómo un ballenato da hasta 18 o 20 saltos espectaculares ante los fascinados turistas que no se dan tiempo para grabar o tomar fotos de todo el espectáculo.

Después de una vuelta más en la bahía, el guía y el capitán deciden retornar. En el trayecto el regidor de Puerto Vallarta es cuestionado sobre el tema de la contaminación en la bahía, y señala que ese problema efectivamente es preocupante, pero puntualiza: “Si queremos limpiar la bahía, hay que empezar por no ensuciar allá arriba, en los ríos y arroyos”.

Pretender el fondo del mar, es fuera del alcance de cualquier, por el costo que significa el combustible de embarcaciones, el oxígeno para los buzos y además no se limpia bien porque la visibilidad en el fondo es limitada.

Si se limpia bien en tierra, no se tendrían que sacar colchones, o llantas, o sillones como ocurre en las limpiezas que se han hecho en Las Islas Marietas, donde se hace labor de limpieza cada año.

.

FOTOS: JEFF CULBERTSON.