El Lago de Tos-Cano

Versos culinarios para pasar el rato,
por Francisco Toscano.

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Dizque allá, en el Cruz Azul,
el tal portugués Caisiña
salió a decir pos verdades
después de las caipiriñas.
Y hablando de perdedores:
un Perderé milonguero,
nada más no halla como
va a salir del agujero.

El barco del Perderé
por popa se está inundando;
las ratas que en el viajaban
hoy lo están abandonando
para abordar otros barcos
y poder seguir medrando.

El barco de la Morena
ahora recibe el cascajo
de un Perderé corrompido
y camino cuesta abajo,
adonde los Chuchos llaman
con campana sin badajo.

Ahí estuvo la Barrales,
izquierdista milloneta,
que condujo su partido
hacia un final de opereta.
Milonga del Perderé
que es simplemente la neta.

¿Es cierto que el Perderé,
a diferencia del Pricámbrico,
se está extinguiendo sin haber
llagado a dinosaurio, Apá?