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Corona de Guadalupe

Hace algunos días, visite el templo de nuestra Señora de Guadalupe y analice con mucho detenimiento las obras que se llevan a cabo en la estructura de su torre y las nuevas instalaciones de servicios donde albergaran el curato, oficinas, capilla, museo, auditorio, dispensario médico y habitaciones para los sacerdotes. Una obra realmente digna en la que todos sus feligreses debemos de ayudar económicamente o en especie para su realización ya en proceso. Lo primero que broto en mi mente fue el hecho de mi paso a través de los años, lugar donde fui bautizado, confirmado, primera comunión y un sinfín de actividades que realice siendo parte de mi formación.

A mis casi 70 años puedo decir que ahora en día es el icono más importante de nuestro amado Puerto Vallarta Jalisco. Miles de turistas tanto nacionales como extranjeros lo visitan, una cantidad enorme de videos de promoción se han realizado. Ahora es necesario el ser solidarios con el patronato que preside su reconstrucción porque formamos parte alícuota de este extraordinario monumento. Respeto las religiones que se profesan en nuestro pujante municipio pero si se requiere de todos para restaurarlo ya que es parte de nuestro patrimonio local y nacional que nos da identidad.

Nuestra fe a la Santísima Virgen María de Guadalupe se muestra y demuestra a diario,  en la celebración de sus apariciones se desborda el pueblo mismo en su veneración, ahora ya reconocida como  patrimonio cultural y religioso de nuestro destino turístico. Es además un atractivo que ya le ha dado la vuelta al mundo, por eso es hora de colaborar en una forma activa para seguir disfrutándolo  pero sobre todo para lograr la seguridad de quienes la visitan. Si existe unidad de los vallartenses se da en torno a sus festividades, donde el orgullo de patas saladas y de mexicanos brota espontáneamente bajo un halo de espiritualidad.

Por ser patrimonio de los mexicanos es necesario que nuestras autoridades también contribuyan a gestionar recursos federales y estatales pues es un detonante en nuestra economía y el atractivo más importante. Sabiendo de antemano que si no se le da mantenimiento vendría un deterioro y en consecuencia habría un riesgo de quienes acuden a dicho lugar. Es la hora de crear conciencia espiritual y turística, seguramente se nos facilitara el seguir conservando esta gran riqueza de la arquitectura de nuestro pueblo, ya que su construcción fue llevada a cabo por residentes de esta gran región; esfuerzo hoy coronado por su creatividad.

Haciendo un breve recuento desde su construcción parte importante fue el párroco  Lic. Rafael Parra Castillo quien llego a estas tierras por año de 1943, un hombre trabajador con una vocación de servicio inigualable, logrando convencer a la comunidad católica de la construcción de esta torre y su corona. Dicho personaje dejo de existir en 1966 una vez que fue terminado dicho emblema en 1965, que luce en lo más alto de su torre. De el recuerdo su valentía por afrontar problemas sociales difíciles y con sus consejos obtuvo las soluciones pertinentes para que su comunidad saliera adelante. Un ser de fe y de gran creatividad, dejando un legado ejemplar en su ministerio religioso.

Poco a poco cada Señor Cura hasta la fecha ha dejado huella en la decoración y manejo de esta parroquia de María de Guadalupe, hasta llegar hoy en día a la conducción del Pbro. Roberto Cordero Robles, titular y responsable. Como testigo fiel a través del tiempo. Lo felicito por su visión porque agarro al toro por los cuernos para una vez por todas darle fortaleza a un proyecto que ya era muy importante realizar en la restauración del templo por sus grandes fallas en su estructura y por tener instalaciones dignas en tan importe centro de oración. Ahora él requiere que lo apoyemos ya que su meta es lograr el objetivo de inaugurar la restauración del templo y sus instalaciones en la celebración  de su primer bicentenario, el 12 de octubre del 2021. Hago votos porque asi sea con la bendición de Dios.

Un grupo de vallartenses nos hemos propuesto a coadyuvar con esta excelente obra, buscando la asesoría de profesionales en la procuración de fondos bajo la dirección de expertos en la materia, que seguramente nos guiaran al éxito en dicha promoción. Para lograr dicho cometido es importante el sentir la fe que causa la energía que nos hace conducirnos mejor en la vida y ante cualquier adversidad. Es por eso que hacemos un llamado a todos los residentes de este rincón paradisiaco, para convertirnos en auténticos promotores. En unos días se buscara la forma de llegar en los profundo del corazón de quienes deseamos que nuestro templo siga inerte en el centro de nuestra población.

Mucha es la labor que tenemos que hacer, siempre buscando las virtudes y las potencialidades de cada habitante de este lugar prodigioso. Sin lugar a dudas sé muy bien que lo lograremos porque somos un pueblo que ha crecido con la solidaridad de todos, desde los inicios de su fundación.

-. Un Icono capaz de encender la llama de la solidaridad, de un pueblo orgulloso de sus costumbres y tradiciones.-