Unir esfuerzos

Puerto Vallarta, santuario de la ballena jorobada.

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Por Humberto Aguilar

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No tengo duda que puede ser un buen atractivo turístico crear en el centro histórico la imitación a una mina.

Tesoros escondidos de piedras preciosas, ópalos y figuras conocidas como estalactitas en donde el turismo pueda recrear la imitación a un lugar en el centro de la tierra.

En nuestro país del norte al sur y del sur al norte existen rutas que son atractivos verdaderos, no son imitación.

Cacahuamilpa, los cenotes sagrados y otros sitios auténticos definitivamente son atractivos turísticos, lo que tenemos en Puerto Vallarta es una imitación llena de buenas intenciones pero no es un sitio auténtico, sin embargo Puerto Vallarta cuenta con auténticos atractivos que pasan de noche para quienes se dedican a la explotación del turismo.

En 1992 en el entonces diario “Policías y Ladrones” creamos un certamen que se convirtió y es un atractivo por el que viene ya mucho turismo, fue invitar a todo mundo, especialmente al turismo a la “caza” de la ballena, “cacería” que consistió en tomar fotografías lo más atractivas posibles de ese gran cetáceo que es la ballena jorobada, el certamen fue de mucho éxito.

Fotógrafos profesionales en Puerto Vallarta vieron que, además del gusto de tomar fotografías a la ballena jorobada, era un incentivo para vender sus mejores tomas como lo demostraron David Díaz y Alfonso Lepe. Eso motivó para que lancheros dedicaran su tiempo al turismo invitándolos a avistamientos de ballenas en nuestra bahía, hoy son un atractivo estos avistamientos, pero hace falta crear como marca de Puerto Vallarta para ser difundida la importante razón de que Bahía de Banderas y desde luego Puerto Vallarta son el “santuario de la ballena jorobada”, esa es la marca a difundir mundialmente.

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SANTUARIO

Más que un santuario religioso, las aguas de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas son el punto de reunión y por tanto santuario de la ballena jorobada.

Anualmente llegan cientos de ballenas a la bahía de Banderas a procrear a sus hijos, nace y crece el producto de la ballena jorobada, e incluso se aparean para un nuevo ciclo reproductivo. Es común ver a la ballena jorobada junto a sus crías que se amamantan a lo largo y ancho de la bahía, eso es hacer de este lugar un santuario. Ese es el gran atractivo a explotar universalmente.

Hoteles y moteles se van a llenar por gente que quiere ver a las ballenas jorobadas, que durante cada temporada grande está entre nosotros para luego regresar a su lugar de origen, que son las aguas más frías, el hábitat natural como lo son las aguas de Puerto Vallarta que es auténticamente el santuario de la ballena jorobada.

Las autoridades turísticas deben crear esa marca, deben crearla y promoverla para no perder el gusto de admirar a tan distinguidos visitantes que religiosamente llegan para ser admiradas por todos, toca a Zofemat vigilar estos avistamientos tanto para no provocarles molestias como para no ser motivo de un accidente que pueda costar alguna vida.

De hecho desde esta columna empezaré a llamar a Puerto Vallarta el santuario de la ballena jorobada.