Puertas abiertas

Por Humberto Aguilar

.

Hace ochenta años. 1939 a bordo de la nave francesa Sinaia llegaron a México 1560 españoles que escapaban de la guerra civil. No fueron los únicos, otras naves francesas también trajeron exiliados, prisioneros de guerra en Francia.

Desde entonces, México ha tenido puertas abiertas para la migración, especialmente de los países centroamericanos que cruzan el país con el deseo de llegar a los Estados Unidos. El gesto de México enoja al gobierno de Estados Unidos, así como a muchos mexicanos a quienes se les despierta la xenofobia que se ve especialmente en la frontera de Tijuana, Mexicali y Sonora.

A los españoles de 1939 y a los migrantes de Centroamérica, México les da un trato con sentido humano. El gobierno de Lázaro Cárdenas dispuso crear la casa de España en México donde quedaron asiladas gran parte de esas familias. Personajes que trascendieron especialmente en la cultura.

En 1962 me tocó conocer a uno de esos grandes personajes, se llamaba Antonio Huerta, fue director del diario Esto de la cadena García Valseca, con escasos 22 años de edad, entré a su oficina a pedir permiso de ocupar un escritorio y mandar mi información a El Sol de Sinaloa para el cual trabajaba en la sección deportiva. Don Antonio Huerta me recibió con amabilidad, el hombre vestía camisa blanca y tirantes, no sé qué impresión le di, pero su respuesta fue afirmativa. Durante toda una semana tuve permiso para enviar mi información de los juegos deportivos de la revolución.

Posteriormente conocí a otras familias de emigrados españoles en la Ciudad de México. La familia Díaz Martínez se estableció en la parte sur de la ciudad, luego tuvieron una residencia en el club de golf La Hacienda. Nos perdimos la pista en 1978 cuando salí de El Heraldo para trabajar en Vallarta Opina.

.

EN LOS AÑOS MODERNOS

México no ha perdido la vocación con las familias que emigran de Centroamérica, se les coordina con una identificación y se les transporta desde la frontera sur hasta la frontera norte, en donde se les da asilo en tanto solicitan su ingreso a los Estados Unidos.

No es fácil la estancia, en Norteamérica, las autoridades de migración les niegan el asilo, Donald Trump califica a los países centroamericanos como naciones de “mierd” y califica a México como país traidor a los principios del presidente norteamericano, sin embargo, la actitud mexicana solo responde a sus principios liberales. El Presidente Andrés Manuel López Obrador, con la tarjeta de identidad, les ofrece trabajar en obras proyectadas para el sureste. En Tijuana entre tanto, se atiende no solamente a centroamericanos, viven y trabajan ahí asilados haitianos, su idioma es francés peros con el tiempo han aprendido a relacionarse.

No sé cuál es la impresión de quienes leen esta columna, en lo personal creo que es un papel digno, un trato digno, que no reciben los cientos de mexicanos que viven sin papeles en diferentes ciudades de los Estados Unidos. Mexicanos que trabajan, que pagan impuestos, que viven con la amenaza permanente de expulsarlos de ese país.