CiudadLocalPrincipal

Cocodrilos, víctimas de la ambición, aquí

Conferencia “Los caimanes, los expulsados del paraíso” 


Por Eugenio Ortiz Carreño
Riviera Nayarit

En una documentada interesante conferencia sobre el tema de los cocodrilos de la región, el profesor e historiador Eduardo Gómez Encarnación, expuso la difícil situación que han sufrido los saurios en la zona.

Y puntualiza, “hace mil años, los caimanes estuvieron entronados en el lugar de los dioses, haces quinientos años, los caimanes se cayeron de la gracia de los hombres y fueron expulsados del Paraíso. en los últimos veinte años, ya cuando los creíamos extintos, los caimanes se han hecho presentes de nuevo, siguen aquí”.

Para cumplir con el programa de conferencias previstas por la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística capítulo Puerto Vallarta, el profesor Eduardo Gómez Encarnación expuso el tema de “Los caimanes, los expulsados del paraíso”.

En presencia del licenciado Miguel Ángel Rodríguez, y de su hermano Juan Manuel Gómez Encarnación, así como de maestros del Centro Universitario de la Costa y alumnos del colegio “juana de Asbaje”, hizo una emotiva exposición del tema. Bajo el título de referencia, el historiador relató cómo el cocodrilo o caimán, se encuentra en el calendario azteca, y cómo para los pobladores originarios de estas tierras, tienen que ver con la elevación de la conciencia del hombre y además, su morfología se relaciona con la concepción del mundo, porque consideraban que sobre la piel de los caimanes se dibujaron las formas del mundo.

Tras definir científicamente su especie, relacionada con los reptiles, explicó cómo la población de los cocodrilos, caimanes y lagartos se distribuyen en todo el mundo en la franja meridional, y puntualizó que la variedad que se localiza en la zona que comprende Nayarit y Sinaloa, es la especie Cocodrilos Acutus.

Estos ocuparon territorios desde Aguamilpa, en el río Mascota y destacó que hasta antes de la conquista los caminantes sobrevivieron y se acomodaron con los primeros pobladores e incluso se cree que fueron parte en sacrificios religiosos con el jaguar.

Sin embargo, durante la conquista fue cuando se dieron los primeros desencuentros entre el hombre y la bestia, los cuales se acentuaron a medida que la región se convirtió en una pujante zona ganadera, como consecuencia de las mercedes reales, ya que el cocodrilo mataba lo mismo a las reses que a los rancheros y por ello se idearon sofisticados métodos para matarlos.

Uno de los métodos que se usaron para matarlos fue la “billarda” una especie de pica que se envolvía en carne o con animales muertos. hasta entonces el conflicto entre ganaderos y caimanes parecía una lucha pareja, y tenía como escenarios el Río Camaplán o Río Ameca, relató el profesor Gómez Encarnación, basándose en los datos del historiador Lázaro de Arregui.

Abundó que durante la colonia, los caimanes eran considerados como “animales inútiles y sanguinarios”.

pero a partir de de 1923 las cosas comenzaron a cambiar, pues hubo quienes comenzaron a comercializar la piel del cocodrilo, y según el periódico oficial las pieles se pagan a cinco pesos el kilo de caimán y 60 pesos la tonelada de piel.

Con el desarrollo de la peletería, la demanda de este producto se incrementó alcanzando su auge a partir de 1924 cuando se imponen las primeras vedas. En la zona de Puerto Vallarta, era bien conocido el señor Modesto Guereña, como comprador de pieles de caimán.

Pese a las vedas, la industria de la moda femenina registró un crecimiento nunca visto, y la piel de cocodrilo era utilizada para la elaboración de cinturones, zapatos, bolsas para dama, y un sin fin de objetos, por lo que la presencia del cocodrilo tuvo su primera situación crítica en 1930.

Desde la Bahía de Banderas, se llegaron a contabilizar hasta más de 400 empaque de pieles de caimán, y fue la Compañía Montgomery la que se encargaba de embarcar también las pieles además de que su interés principal era la producción de plátano.

Entonces se declaró la veda por la explotación irracional que se registraba en la zona de Nayarit y Jalisco. Todavía más, la construcción tanto de la carretera federal 200 como del aeropuerto, y la terminal marítima alteraron profundamente el hábitat de los cocodrilos.

Todavía en 1977 existían cuadrillas de caimaneros que remontaban el río Ameca y hasta el Colomo por lo que los pocos años se declaró como una especie en peligro de extinción.

Acota el profesor Gómez Encarnación que especialista y estudiosos de los caimanes cocodrilos y lagartos aseguran que desde el Estero El Salado, Puerto Vallarta, Jalisco, a la Laguna El Quelele en Bahía de Banderas, Nayarit, actualmente podrían habitar entre 250 y 300 cocodrilos y que en la zona hay alrededor de 45 adultos que miden más de dos metros.

Abunda que los caimanes no reclaman  hoy sus derechos divinos, sus derechos de constructores del mundo primigenio emergido de las aguas; hoy los caimanes, como toda criatura viviente, solo reclama su derecho a existir.

Agradeció el profesor Gómez Encarnación la presencia de “mis compañeros de Capítulo Miguel Ángel Rodríguez, Fabio Cupul y Juan Manuel Gómez. Mi agradecimiento a quienes asistieron a este evento, al licenciado Eulogio López, Armando Encarnación, Francisco Quezada y a quienes hicieron posible esta presentación en el Colegio Juana de Asbaje, de Puerto Vallarta, Jal.”