Gente PVPortada

“Preocupémonos porque haya una buena relación entre los vallartenses”


Roberto Cordero Robles
Párroco de la parroquia de Guadalupe


Miguel Ángel Ocaña Reyes

El párroco de la comunidad y de la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe y San José, Roberto Cordero Robles, habla sobre las actividades a realizarse en la próxima Semana Santa, e invita a la feligresía católica a unirse a estas celebraciones que son las más importantes del año entre los cristianos.

¿Qué actividades se tienen preparadas para la próxima Semana Santa?
El pasado miércoles 06 de marzo inicio la cuaresma, la iglesia

invita a través de estos 40 días de preparación, a celebrar con alegría, unidos a toda la iglesia, las celebraciones de la pascua, la cuaresma es una preparación para celebrar el trigo pascual, la pasión, la muerte y la resurrección de nuestro señor Jesucristo, y nosotros en esta cuaresma nos estamos preparando junto con los grupos parroquiales, junto con los barrios, y hemos compartido con los turistas un tema: CAMINANDO JUNTOS, es una reflexión a la comunidad para caminar juntos como familia humana, como fieles cristianos, juntos con nuestro señor Jesucristo, caminar juntos hacia la paz coeterna que dios nos ofrece a todos nosotros.

Y mientras vamos caminando juntos a esta celebración pascual, la invitación que nos hace Dios a través de su palabra, a través de la Iglesia, es a  que caminemos juntos como hermanos, el amarnos todos, el respetarnos como comunidad humana, y el descubrir la dignidad del ser humano, el descubrir que todos nosotros somos imagen y semejanza de dios, y que algo que a todos nosotros debe de llevar a transformar nuestro actuar en un actuar mejor, es de que todos nosotros somos iguales, con la misma dignidad, pero con diferentes talentos, con diferentes cualidades que debemos poner al servicio de una humanidad mejor, de una comunidad mejor, y concretamente con los vallartenses.

Vallarta es una ciudad muy bella, una ciudad con muchas tradiciones, pero que también, hay que reconocerlo, se ha visto enriquecida por todas las personas que han llegado a aportar su granito de arena, sus cualidades, su persona que es muy valiosa, y todo esto la gente tan llena de fe de Puerto Vallarta, como la gente que llega también con su fe y sus tradiciones, han hecho que este puerto sea una ciudad próspera, y que debemos de cuidar nosotros y preocuparnos en caminar juntos, en cuidar nuestros valores como cristianos, como personas, y fomentar entre nosotros una convivencia fraterna.

¿De qué manera ayuda la cuaresma?
Creo que esta cuaresma nos ayuda mucho para que juntos celebrar la Semana Santa, que además de celebrarla nosotros juntos, hay mucha gente que nos visita, y juntos los que vivimos aquí, más los que están de turistas, y que muchos de ellos son católicos, son cristianos, celebrar juntos a nuestro señor Jesucristo, nosotros esta Semana Santa queremos invitarlos a participar, son muchas las parroquias que hay en Puerto Vallarta, y cada quien en su parroquia, aquí en nuestra parroquia de Guadalupe también, queremos que participen.

¿Cuántas parroquias hay en Puerto Vallarta?
En nuestro decanato somos 8 parroquias, al que nosotros llamamos centro, en otro decanato son alrededor de 15, en total son 23 parroquias, somos alrededor de 40 sacerdotes los que estamos aquí.

¿En cada parroquia se hace una representación de la pasión de Cristo?
Creo que en todas, unas en forma más sencilla, otras más elaboradas, otras con más tradición, otras en las que va motivándose a las parroquias a participar, y creo que en todas las parroquias se representa la pasión de nuestro señor Jesucristo.

¿Todavía hay ese fervor de la gente para integrarse?
La gente de Puerto Vallarta, la gente que ha nacido aquí, la gente que se ha venido a vivir aquí, son gente de fe, son gente cristiana, y que manifiesta esa fe, sin duda hay mucho trabajo por el turismo, pero también el turismo que viene, muchos de ellos, son hombres y mujeres de fe, y que unidos la fe de los que vivimos aquí, la fe de los que vienen de turistas, hay una manifestación muy devota de la gente y se manifiesta de manera muy bella.

¿Cómo inician las celebraciones?
Aquí en nuestra parroquia iniciamos la Semana Santa con la procesión de los ramos, y hay mucha gente que manifiesta a través de esta sencilla expresión, la  entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, nosotros la hacemos desde el malecón por la noche, la hacemos hasta la parroquia, y hay mucho turismo que se une a nosotros.

El lunes y el miércoles santo, también tenemos un pequeño evento en el malecón, este año hemos querido dedicarlo a los jóvenes, Vallarta es una ciudad de jóvenes, y queremos nosotros motivarlos a vivir su fe, que no pierdan esas raíces, esos valores, y esos dos días vamos a tener un festival de las ocho a las nueve y media de la noche, son festivales de cantos, de obras de teatro, de compartir reflexiones sobre los valores cristianos, entonces queremos invitarlos a participar.

El jueves celebramos la última cena de nuestro señor Jesucristo en la institución de la eucaristía, el mandamiento que Jesús nos hace de amarnos los unos a los otros, y también el regalo del sacerdocio ministerial, servir a todos los bautizados.

El viernes es el punto central, el viacrucis que lo hacemos por las calles de nuestra colonia, del Cerro, el mercado de aquí del centro, y es recordar ese camino que siguió Jesús en la ciudad de Jerusalén hacia el monte la calavera donde fue crucificado.

Por la noche tenemos el oficio, que es una liturgia de reflexión de la palabra de Dios, y posteriormente, la marcha del silencio que hacemos por el malecón, y concluimos con el rezo del santo rosario, donde acompañamos a la virgen santísima, nuestra madre, la madre de Jesucristo, que ha perdido a su hijo y la acompañamos en ese dolor.

Todas esas celebraciones son pedagógicas, que nos ayudan a nosotros a reflexionar, a profundizar en nuestra vida espiritual.

Y, por último, la celebración más importante, no solo de la Semana Santa, sino de todo el año, la celebración de la vigilia pascual, que en nuestra parroquia será a las nueve de la noche, donde se bendice el fuego, el agua, las imágenes y donde recordamos nuestro bautismo, y reiteramos nuestro deseo de ser discípulos de Jesucristo, a través del baño del bautismo, y esa es la celebración central.

¿Qué representa la celebración de la Semana Santa?
Yo creo que es un momento muy importante para nosotros para crecer, como comunidad, como vallartenses, como iglesia, como persona, un ser humano

tiene varias dimensiones en su vida que ocupa equilibrar; sin duda está la parte de la familia, una dimensión importante, la parte del estudio, del trabajo, la parte también del descanso, y la parte de relaciones humanas, la parte material, la parte política, que es importante también, todos somos políticos y debemos participar, es uno de los grandes valores que nosotros debemos también ir desarrollando, la participación, y si hablamos de eso, también está la parte espiritual, que muchas veces hemos descuidado, le hemos dado poca importancia, y creo que también debemos de redescubrir que, si queremos ser personas equilibradas, personas donde sepamos equilibrar todas estas dimensiones, pues ocupamos también nosotros preocuparnos, igual que todas las otras, de la dimensión espiritual, nuestra reflexión, nuestra oración, nuestra participación dentro de la liturgia y de las oraciones comunitarias, todo esto nos lleva a ser hombres y mujeres equilibrados e integrales e integrados, y quisiera invitarlos también a eso, a preocuparnos por nuestra parte espiritual, y cuando logramos equilibrar todas estas dimensiones del ser humano en nuestra persona, en nuestros niños, en nuestros jóvenes, entonces tenemos personas que saben responder a los retos que se presentan en la vida, hay sin duda en nuestra comunidad muchos retos.

¿Cuál sería el mensaje a la comunidad?
Yo quisiera invitarlos a través de este medio, principalmente a aprovechar esta Semana Santa para crecer entre nosotros unas relaciones fraternas, preocupémonos porque haya una buena relación entre los vallartenses, los que nos encontramos en la calle, los que convivimos de forma espontánea, de forma eventual, pero también dentro de la familia, dentro del trabajo, donde han surgido muchos problemas, en el ambiente de trabajo tenemos que propiciar un ambiente más fraterno, más de respeto; y en la familia igual, tenemos que buscar integrar a nuestra familia.

A veces nos quedamos con los problemas que tenemos, pero nos abruman esos problemas y no encontramos la puerta para darles soluciones, en este mundo todo tiene solución, falta querer nosotros, tenemos que luchar por nuestra familia, porque sea una familia donde reinen los valores cristianos, el amor, el respeto, el servicio, la entrega.

La vida sin duda trae sus sufrimientos, trae sus problemas, que esos muchas veces no los tenemos que buscar, solitos llegan, pero si nosotros somos hombres de fe, y si nosotros sabemos buscarles un sentido, también nosotros el sacrificio, el sufrimiento, que la vida ya trae por sí sola, le podemos encontrar el sentido de ese sufrimiento, uniéndolos a la cruz de Jesucristo, y no vivir frustrados toda la vida, porque toda la vida tenemos sufrimientos, tenemos problemas, pero si los unimos a la cruz de cristo, van adquiriendo un sentido y esos problemas, esos sufrimientos se van transformando y nos van transformando a nosotros.

Quiero invitarlos también a que esta Semana Santa también sea un momento de reflexionar sobre la dignidad de cada ser humano, Jesús es el hombre perfecto, y nosotros como seres humanos si queremos ser mejores, basta voltear a ver a Jesús, Jesús que es para nosotros nuestra imagen a seguir, el hombre que nosotros debemos de seguir, hay que verlo a él, que nos invita y nos llama a que amen a sus enemigos, pidan por quien los persigue, amen a los que los odian, eso no es fácil, pero tenemos que transformar la violencia, que también es uno de los problemas que nos aquejan, la violencia no se va a solucionar con más violencia, ocupamos nosotros trabajar con el amor, y ese amor se inicia o se va a construir en la familia, en la familia es donde debe estar la semilla del amor, esa semilla, esa luz que se contagia y que crezca en los corazones de las personas que rodean a cada persona, a cada familia que está llena de amor, por eso nosotros necesitamos seguir cultivando esos valores, la paz, el amor, el servicio, el perdón entre nosotros, que somos limitados, no somos perfectos, aunque nuestra mirada es ser perfectos como nuestro padre es perfecto, somos limitados, y por lo tanto necesitamos perdonarnos entre nosotros, porque cargar con el rencor y con el resentimiento, abruma y es un peso muy fuerte que nos apachurra y que no nos deja ser felices.