Grandes recuerdos


Por Humberto Aguilar

Un saludo para Aurelio Bernal, ejidatario de Playa Grande.

Al inicio de los últimos veinte años del siglo pasado, corporaciones civiles estaban integradas para el servicio en protección a los turistas que por esos años ya llegaban en grandes cantidades a Puerto Vallarta, las encabezaba Pintor en compañía de la Cruz Roja y Serpiente Negra. Por estos tiempos previos a Semana Santa diseñaban su zona a cubrir a bordo de sus propios vehículos, cuidaban carreteras al norte y al sur. Se distribuían el trabajo, incluso en las playas sin contar con un cuerpo de salvavidas, ellos mismos se habilitaban como tales, no eran pocos los accidentes que atendían. Además de Pintor y Serpiente Negra ahí estaban Moisés Madariaga, el maestro Mendieta y otros jóvenes personajes que atendían en los cruceros desde Mezcales hasta la salida a El Tuito.

Estos grupos no recibían sueldo, gastaban su propia gasolina, solo personas de la población les regalaban gasolina y alimentación, en el centro de la ciudad una partida de estos muchachos se estacionaban bajo una manta en el crucero de la avenida principal y del libramiento, vientos y lluvia, lo soportaban todo, las condiciones del tiempo para ellos era servir a los visitantes.

A partir del gobierno de Jorge Lepe García se integraron ya formalmente el Cuerpo de Bomberos con una motobomba que regaló Santa Bárbara de Ciudades Hermanas en la gestión de Oscar Rosales, que era el presidente del grupo de Puerto Vallarta. Se organizó también muy formalmente la Cruz Roja y el equipo de Protección Civil ya por cuenta del gobierno municipal.

Hoy son otros tiempos. Por ejemplo: Todas las playas de Puerto Vallarta tienen bandera azul, igualmente las de Bahía de Banderas, se cuenta con un bien integrado Cuerpo de Bomberos del que dependen los salvavidas que cuidan todas las playas a diferencia de aquellos tiempos, los accidentes en carretera se han disminuido casi totalmente.

Muchas cosas han pasado en estos últimos cuarenta años, por ejemplo: Carlos Estrada el popular Pintor vive tranquilamente al lado de su esposa en una casita que construyó en El Tuito, desde donde se ha reportado para invitarnos a pasar estos días de Semana Santa. El clima es frío, me dice, pero él ya está en la etapa más tranquila, disfrutando de todos los años que Dios le quiera dar en el resto de su vida.

El Tuito es un pueblo tranquilo y en progreso, a muy corta distancia de su cabecera municipal hay muchas playas populares, abundancia en pesca y en mariscos, recientemente disfrutaron el Festival del Ostión. Los climas de Puerto Vallarta y El Tuito son totalmente diferentes, mucho mejor el de El Tuito en la temporada de verano que el de Puerto Vallarta.

El futuro de este municipio es prometedor, sin embargo durante muchísimos años fue el municipio más pobre, sin ingresos propios por acuerdo del gobierno de Jalisco, su presupuesto eran los ingresos que en multas de carreteras federales se lograban, realmente una miseria, porque la policía federal no deja  ni dejaba escapar nada.

Son grandes recuerdos de aquellos tiempos de los grupos de Protección Civil, de las amistadas que se crearon entre los jóvenes de ese tiempo. Hoy Moisés Madariaga es director de un diario local, gran parte de los voluntarios que se integraron a aquellos grupos hoy forman parte del equipo de Bomberos y de Protección Civil que ya tienen sueldo y estos son solamente recuerdos de aquellos tiempos que se vivieron, intensamente por cierto.