Calidad y fibra

“No todo está perdido, Jorge Vergara dejó en manos de su hijo al equipo, en tanto que él en Miami pasa su año sabático o como dicen en algunos medios, está enfermo”


Por Humberto Aguilar

Cariñoso saludo para Nacho Cadena y su aromática taza de café de Córdova.

Tal parece que el Guadalajara toca fondo. Como a todos los aficionados mexicanos nos duele la situación del único conjunto que juega con mexicanos en el futbol profesional de la Liga MX. A sus detractores les da risa, pero la verdad es que este es el equipo más popular y de mayor arrastre dentro y fuera de México.

No es la primera vez que las Chivas andan de capa caída. Yo califico al equipo del antes de Jorge Vergara y después del Jorge Vergara.

El antes sin dinero y con una sociedad que no le importaba el equipo, vivían de jugadores prestados del resto de los equipos, los poderosos para que fuera competitivo le enviaban a jugadores famosos pero en decadencia. La lista es larga. Habían de mantenerlo en competencia porque ayer como hoy, el nombre les llena los estadios a todos los equipos contrarios. Hasta Carlos Hermosillo llegó a vestir la camiseta en su última etapa como profesional antes de ir a Cruz Azul y se campeón en 1997.

Jorge Vergara llegó con suficiente dinero para comprar la franquicia y para hacer su propio estadio, ese hermoso estadio que se ubica en el municipio de Zapopan ha tenido varios nombres, primero fue Omnilife y hoy es Chivas Akron. Vergara es un empresario de mucho éxito. Las Chivas conservan sus derechos en el Estadio Jalisco junto con el Atlas, la UdeG y otros socios.

En varias etapas, las Chivas han logrado exitosas campañas, pero nunca han alcanzado la etapa de campeonísimos, cuando todo era triunfos y campeonatos. Hoy dan tristeza.

Especialmente juegan con jugadores de su cantera, solo que la cantera ya no da para más, necesitan una completa reorganización, esa cantera en los últimos torneos no alcanza la calidad para jugar dos o tres veces por semana como se ha establecido. El futbol soccer es asociación, pero estos jóvenes se asocian para jugar y malbaratar su condición física en fiestas como se descubrió antes de que llegara Tomás Boy a dirigirlos en los cuatro últimos partidos.

La FIFA y la Unión Europea han descubierto que el futbolista debe ser un atleta. Jugar tres veces por semana y correr los noventa minutos de cada partido, se les exige calidad y fibra. Las ligas europeas a cambio de lo que demuestran en el campo de juego les pagan y muy bien por eso les exigen calidad y fibra. En América solo la liga de Estados Unidos tiene los mejores salarios en tanto que la MM no se paga mal, pero la diferencia entre los ricos: América, Tigres, Rayados, Cruz Azul y Pachuca hacen la diferencia. Jorge Vergara con su dinero quiso tener un equipo de esa calidad pero también está abierto al mercado, de tal suerte que sus mejores jugadores los vende a los equipos de la MX o los vende al extranjero, caso más destacado el del Chicharito.

La idea, pues, es calidad y fibra. En las Chivas no se alcanza ni la calidad ni la fibra, debe haber una reorganización interna, conseguir jugadores de calidad y hacerles ver que con fibra todos pueden llegar a ganar muchísimo dinero. Quienes integran hoy al Guadalajara les falta mucho para ser competitivos de alto nivel. Ganan buen dinero pero malbaratan la fibra con chicas y en las cantinas. ¿Cuántas veces los hemos visto mal gastar dinero y energía en los bares de Puerto Vallarta? ¡Muchas, es una lástima!

No todo está perdido, Jorge Vergara dejó en manos de su hijo al equipo, en tanto que él en Miami pasa su año sabático o como dicen en algunos medios, está enfermo. Se entiende porque como familia ha tenido decepciones y desencantos como ya todo mundo lo sabe.

Niños y jóvenes desde que empiezan a jugar quieren ser de las Chivas. Con buena visoria debe encontrar muchachos con fortaleza, con ganas de trabajar y hacer de las Chivas lo que fue en aquella época de campeonísimo. Calidad y fibra la hay en los jugadores mexicanos, falta organización con buenos entrenadores para lograr los objetivos. ¡Animo, Jorge Vergara y familia! Los queremos bien y deseamos que las Chivas regresen a las alturas.