Cosas de la frontera

Donald Trump. 


Por Humberto Aguilar

No necesita el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, construir un muro para evitar que crucen migrantes de esos “países de mierda” (así lo dijo él), con solo retirar de los puertos de entrada a los agentes de Migración causó enorme conmoción en el cruce fronterizo, transporte de uno y el otro lado hicieron largas filas que provocaron daños millonarios, ya que se trataban de mercancía precederá.

El problema alcanzó a cientos de estudiantes mexicanos que todos los días cruzan la frontera para educarse en los Estados Unidos.

Todos los días más de 400 vehículos que transportan estudiantes deben cruzar a tiempo para estar en clases, de tal suerte fue el problema, que las autoridades de Texas y de México pidieron abrir una entrada especial cuando los tiempos se alargaron hasta por más de cuarenta horas para cruzar.

Los horarios para entrar a la escuela son a las ocho de la mañana como en México, para cruzar al otro lado, los estudiantes mexicanos habrían de estar despiertos a las dos o tres de la mañana y esperar horas y horas para cruzar, lo que les causó sobre todo gran malestar.

Lo anterior demuestra que Donald Trump no necesita un muro para detener a quien quiera llegar a su país.

POR QUÉ ESTUDIAR EN EL OTRO LADO

El problema pone de manifiesto la grave situación de los estudiantes y del grave problema de la educación en México. Faltan escuelas y maestros que quieran trabajar, sobre todo.

En todo el país la coordinadora y el sindicato de maestros hacen hasta lo imposible para no trabajar, su tiempo lo utilizan para movilizaciones que alteran la paz en la Ciudad de México y en cualquier sitio donde se les ocurre plantarse para evitar la circulación de ferrocarriles, de transportes y de toda clase de vehículos. En Puerto Vallarta se vive este problema que no tiene solución, la diligencia sindical y de la coordinadora insisten en controlar la educación con prebendas como ya lo han declarado: Derecho de heredar el cargo a un familiar, aun cuando no sea maestro, derecho de un cargo a los estudiantes que egresan de las Normales Rurales sin antes aprobar una evaluación. Exigen también que las evaluaciones sean a modo, con salarios que les permitan vivir con toda comodidad sin tener que comprobar eficiencia y calidad en la educación de todos los niños mexicanos. Repito: El problema ya se vive en Vallarta y Bahía.

No escapan los colegios particulares, los maestros están sindicalizados y están a la orden de la coordinadora para participar en toda clase de movimientos que paralicen la educación como ocurre cada vez que reciben la orden de quienes dirigen sindicato y coordinadora.

Las familias que viven en la franja fronteriza deciden educar a sus hijos en escuelas de los Estados Unidos, en donde por supuesto la educación es de mejor calidad.

Por fortuna el problema ya se solucionó. El cruce de transporte escolar ya es eficiente en Tamaulipas especialmente, donde 400 vehículos son los que llevan a los estudiantes todos los días, el problema son los horarios y el tiempo de descansar.

¿Debemos hartarnos de paciencia?