Realidad inobjetable

Con respeto y reconocimiento pleno al trabajo de un profesional preocupado por la juventud universitaria: Ing. Miguel Ángel Hernández Juárez


Por J. Mario R. Fuentes (*)

Para nadie es ajena la difícil realidad de México en todos los ámbitos: social, económico, político y, sobre todo educativo.

He referido en algunas de mis colaboraciones con datos la crisis mundial del capitalismo; en estos momentos nuestro país resiste esta debacle con una economía poco sana.

Los especialistas han manifestado un pobre crecimiento para el año en curso del uno por ciento o tal vez rayando el dos; preocupa una peor caída para el 2020, no obstante el optimismo de López Obrador de alcanzar el cuatro por ciento.

En medio de este asunto queda la educación, talón de Aquiles desde hace varias décadas, su problemática se dimensiona en cada administración federal y los que sufren son niños y jóvenes sin recibir clases o estar sujetos a programas de estudio rebasados o profesores ausentes o incapaces de promover la gestión del conocimiento.

Se afecta el futuro de México con instituciones inactivas sea por huelgas o paros violentos; los docentes que recurren a la fuerza, la amenaza traicionan abiertamente al futuro de una nación, estudiantes reflexivos y sensatos no surgirán en medio de conflictos que ellos jamás propiciaron, es hora de un manotazo para ordenar conciliatoriamente a los rijosos, aplicarles la ley con rigor hasta lograr que prevalezcan los intereses de los estudiantes no del alborotador.

López Obrador fue electo por millones de conciencias deseosas de terminar con simulaciones, corrupción y componendas de todo color y no para dejar a otros las decisiones por incapacidad para entender y negociar la aplicación de justicia. Se le llama cuarta transformación,   la prioridad es que los miles de niños y jóvenes se eduquen y terminar con el asueto al que han sido condenados por los incapaces e intolerantes.

México tiene problemas heredados por gobiernos corruptos en todos los ámbitos, municipal, estatal y federal; poco a poco se han ido descubriendo complicidades para saquear al país, esto halaga a la sociedad y sobre todo que el Primer Mandatario no sea solamente un espectador del desorden heredado. A los culpables el peso de la ley sin distingo.

Los datos proporcionados por especialistas y organizaciones enteradas del acontecimiento nacional no se pueden negar, sino atenderse en su justa dimensión. El equipo de colaboradores de López Obrador debe retomar conciencia de sus acciones iniciadas desde el pasado diciembre del 2018; este ejercicio tiene que repetirse en todos los escenarios, sin demagogia.

Los ciudadanos mexicanos emitieron una opinión en las urnas para frenar deficiencias y maltratos propiciados por limitados incapaces de otorgar alternativas, me refiero a todos los ámbitos desde educativos y de producción de bienes y servicios, hasta de representantes en otras naciones.

Parar en seco a los que ofenden e infunden miedo a los mexicanos como el intolerante inquilino de la Casa Blanca, con un lenguaje cada vez más agresivo y  burlesco. Por otro lado está en puerta la reunión G-20 a celebrarse en Osaka,  espacio propicio para que AMLO ponga sobre la mesa las inquietudes de México, algunos opositores al gobierno adelantan que no asistirá, lo cual sería grave error. En este sentido ya deben estar los preparativos en la Secrecía de Relaciones Exteriores de Marcelo Ebrard, quien por cierto no ha brillado mucho. Así como otros funcionarios opacados por las conferencias mañaneras del Presidente de la República.

Son momentos aciagos para el mundo y para México en especial. Las respuestas en nuestro país se tienen, como se sabe en el pleno del Senado quedó aprobada la Reforma Laboral, esto para evitar tropiezos en la definición y puesta en marcha del T-MEC; se espera respuesta prudente de Canadá y, sobre todo, de Estados Unidos,  la espera debe evitar a arenas movedizas.

Con respecto a esto se respetaron puntos como la elección libre de los trabajadores para designar a sus representantes sindicales, además de conformar opinión democrática al interior de sus organizaciones gremiales: “Se establece la democracia sindical, el voto libre y secreto, el que se consulte siempre a los trabajadores, que no hagan acuerdo los líderes a espaldas de los trabajadores para que así defiendan los derechos que tienen los trabajadores” expresó el Primer Mandatario, esto para estar acordes a las normas internacionales, requisito solicitado para la firma del T-MEC, ahora solamente se espera la respuesta de los congresistas de las dos naciones.

Los diagnósticos y trabajos en estos poco más de cinco meses de la administración de López Obrador han puesto sobre la mesa y demostrado confianza, aunque mínima para los opositores si, demasiada para la sociedad que le dio su apoyo a AMLO en la urnas y sigue en ascenso; las metas para el periodo de gobierno iniciado en 2018 y el cual concluirá en 2024, estoy seguro van por buen camino: abatir la corrupción, pobreza social y  violencia, nada fácil, tampoco imposible.

(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país,  21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, catedrático de la Universidad de la Veracruz.

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