Educación y parentalidad

Quiero desde esta humilde tribuna hacer un pequeño homenaje a mis alumnas destacadas, ellas son: Alma Suarez, Aresmi Espinoza, Mitzy Eridunet Padilla, Jazmín Ochoa, Eva Rodríguez, Monserrat Salinas, Pamela Ferrer, Alejandra Abunader, María Fernanda Valenzuela, Ángeles Torres, Griselda De Niz, Alondra Silvas, Ketzally Rosas, Kenia Zárate y Laura Lemus


  • Primera generación de un nuevo plan de estudios en psicología

Jesús Cabral Araiza

“La muerte es probablemente el único buen invento de la vida.

Es el agente de cambio de la vida; borra lo antiguo para

dejar paso a lo nuevo. Y ahora lo nuevo sois vosotros.

Pero algún día, no dentro de mucho, os habréis convertido

en lo viejo y seréis reemplazados. Siento ser tan dramático,

pero es la verdad. Vuestro tiempo es limitado así

que no lo malgastéis viviendo la vida de otra persona”.

 Steve Jobs

Quienes hemos tenido la fortuna de egresar de un programa de licenciatura, albergamos entre nuestros recuerdos gratas experiencias y satisfacciones. La satisfacción del deber cumplido –por ejemplo- cuando hemos concluido nuestros estudios, y los mismos nos colocan laboralmente de una manera digna en la sociedad que, a su vez, nos reconoce como personas probas y dignas de un título universitario. Pero igual, la experiencia de vida que a lo largo de cinco años promedio hemos compartido con otros compañeros con los que hemos convivido y sorteado diversas tareas y contenidos académicos, unos más satisfactorios que otros, al final de todos podemos aprender para la vida laboral futura.

Con sumo agrado, deseo en esta oportunidad compartirles la satisfacción de conocer de cerca, a un grupo de alumnas que a lo largo de cinco años pude observar e influir como docente, nos hemos hecho amigos y pronto seremos colegas. Y es muy grato por diversas razones. Primero pocas veces se observa un grupo de alumnos que en lo general tan capaz y que aprende realmente lo que uno pretende que hagan, he de confesar que igual, que, en otros momentos, ha costado trabajo la disciplina y el aprendizaje de nuevos hábitos y actitudes profesionales, pero lo han sabido sortear con aplomo y entrega.

Cuando se inicia con un nuevo plan de estudios, los alumnos de esa primera generación suelen ser  y sentirse como una especie de “conejillos de indias” y en parte tienen razón, pero no hay más motivo que tratar de mejorar con la implementación de un nuevo plan, que a su vez implica impartir nuevas materias e incluso nuevas formas de impartir las mismas, a veces, más carga horaria, más horas prácticas, pero siempre con el mejor de los ánimos e intenciones de que egresen como mejores profesionistas. Y si consideramos que la carrera de psicología mantiene un estigma social en el que prácticamente las personas piensan que hacemos magia, alguna suerte de brujería o “leemos las mentes y adivinamos ideas” pues la preparación tiene que ser mayor.

La realidad es que, he tenido esta grata experiencia de conocer a un grupo de alumnas extraordinarias que de hecho muchas de ellas ya se están colocando en el mundo laboral con gran éxito. No tengo ninguna duda de que en las labores profesionales que deseen comprometerse serán las mismas y exitosas personas que he conocido y espero con las mismas seguir compartiendo ahora experiencias profesionales.

Una de las grandes ventajas con las que cuentan es un segundo idioma diferente al propio (inglés), mismo que les multiplicará la posibilidad de influir en la sociedad y obtener una remuneración más justa por el gran esfuerzo que han invertido ellas y sus familiares en su formación integral y profesional.

Quiero desde esta humilde tribuna hacer un pequeño homenaje a mis alumnas destacadas, ellas son: Alma Suarez, Aresmi Espinoza, Mitzy Eridunet Padilla, Jazmín Ochoa, Eva Rodríguez, Monserrat Salinas, Pamela Ferrer, Alejandra Abunader, María Fernanda Valenzuela, Ángeles Torres, Griselda De Niz, Alondra Silvas, Ketzally Rosas, Kenia Zárate y Laura Lemus. De igual manera mis mejores deseos para el resto de los miembros egresados de esta destacada generación de psicólogos del CUCOSTA.

Espero que en un futuro cercano este mismo grupo de destacadas psicólogas destaquen de la misma manera en su región, el país o el extranjero y pongan en alto el nombre de México, lo digo con la confianza en ellas y la certeza de que pueden llegar tan lejos como sus propias convicciones se los permitan. Gracias por tanto y en tan poco tiempo. Las quiero mucho y así será por siempre.

 

 

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