Historia de la eñe


Por Humberto Aguilar

Es interesante investigar y conocer el origen del idioma español, pero sobre todo el origen de algunas letras como es la eñe, que solo se empezó a crear en el idioma español.

Español, francés y portugués deben su origen al latín vulgar de Italia, que es prácticamente la formación de los idiomas que las estamos hablando. ¿Cómo fue la creación de la eñe?

La Real Academia de la Lengua española lo explica así: La letra eñe es una consonante del idioma español, creado para que fonéticamente suene por sí sola, como en otros idiomas lasagne, en cambio en italiano para escribir araña se pone ragno, que en el sonido italiano más o menos da el tono de la eñe.

Quienes crearon la eñe empezaron por encimar dos letras ene y al poner una sobre la otra apareció una especie de tilde, que finalmente es lo que designa la ene como eñe.

Son pocos los idiomas que usan la eñe, esos idiomas son asturiano, gallego, filipino, quechua, otomí, mixteco y zapoteco.

Se toman en cuenta dos idiomas originales de México: otomí y mixteco zapoteco. Para la Real Academia Española la eñe es simplemente la decimoquinta letra del abecedario español, su sonido es determinante y calificativo y hay miles de ejemplos como pestaña, lagaña, engaña, etc.

En nuestras escuelas, en primaria nos enseñan cómo se escribe y como se pronuncia el idioma, enseñan a construir oraciones, adjetivos y calificativos a partir del verbo.

En secundaria y preparatoria debiera haber clases de español, pero no lo hacen, de tal suerte que escribir correctamente no lo sabemos, incluso los maestros llegan a poner cajón con g, ler en lugar de leer; así, en la escritura como en la pronunciación no terminamos por aprender.

En la iglesia, por ejemplo, nos dicen que Jesucristo es el verbo y tenemos que entenderlo como ellos lo quieren hacer entender.

Quienes de alguna forma utilizamos el idioma para dar una noticia, expresar una idea o profundizar en una historia, debemos aprender a utilizar el idioma lo mejor que se pueda.

Punto y aparte se dan las cosas en las redes sociales, eliminan palabras o las reducen, por ejemplo para utilizar la palabra “que” como afirmativa o interrogativa, simplemente usan la letra k y e, que claro es una forma incorrecta. Se crea en las redes un nuevo idioma, que solamente conocen quienes utilizan las redes para comunicarse. El dibujo de una sonrisa, de una cara triste o una cara alegre es una figura, un corazón es para decir te quiero, una cara enojada te dice lo negativo o lo contrario, total que también hay que aprender el uso y costumbre de quienes utilizan las redes.

Hace unas semanas se hizo famoso el video de un gatito que siempre tenía el ceño fruncido, se hizo viral, su muerte ha causado conmoción entre quienes se comunican en las redes. Es difícil adivinar hasta dónde vamos a parar con esto, por lo pronto ahí tienen la historia de la eñe, que es una ene con una simple apostrofe sobre la misma.