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Alcoholismo juvenil

La manera en que circulan las bebidas alcohólicas en nuestra ciudad, específicamente en menores, no es nada cómo se plantea que sea, pues con una facilidad increíble se pueden conseguir casi en cualquier lugar


Néstor Cabral Biurcos

“Las adicciones te alejan de lo más importante: Tú mismo.”

-Anónimo.

Anteriormente he escrito acerca de distintos tipos de adicciones: a los celulares, a los vaporizadores, al estudio compulsivo y demás. Debido a que el alcoholismo es una situación que considero relevante en Puerto Vallarta, hoy me gustaría dar mi punto de vista como joven acerca del tema.

Brevemente, para dar un poco de contexto, me gustaría dejar algunas cifras que investigué. De acuerdo con la OMS (Organización Mundial de la Salud), al año se estiman la muerte de cinco millones de personas debido al consumo de esta

substancia, aparte de cientos de millones de personas que sufren de los más de doscientos trastornos a causa del alcohol. Asimismo, en el año 2016 el periódico La Jornada, publicó que “seis de cada diez muertes de jóvenes en nuestro país, llevan una correlación con el consumo del alcohol”, esto incluyendo accidentes, no solo automovilísticos sino enfermedades varias, trastornos mentales que llevan al suicidio entre otros.

Sin un panorama claro de mejoría, se espera que el consumo siga en aumento en los próximos diez años, algo que podría alargarse por mucho, mucho más tiempo de no tenerse las regulaciones adecuadas.

Por años, y de manera desafortunada, el alcohol ha sido un tema que constantemente he oído en distintos lugares ya sea televisión, pláticas de compañeros, promoción en espectaculares, e incluso de forma más moderna la manera en la que “influencers” de redes sociales, tienen en sus manos una forma de como su nombre lo indica, influenciar a otros, en su mayoría jóvenes a consumir alcohol. Ahora, ¿cuáles son las regulaciones en nuestro país? Conforme a las leyes generales de salud en México, una persona será capaz de tomar alcohol al cumplir la mayoría de edad, es decir, dieciocho años. ¿Acaso se respeta

esto? Por supuesto que no.

De manera ciega, negocios de varios tipos ya sean tiendas de conveniencia, de abarrotes, depósitos, supermercados, cines, restaurantes, clubes y demás, han dejado, o simplemente jamás seguido estas leyes. Esto, y por más que me cueste admitirlo, lo he visto, lo he escuchado, y lo he vivido. Es decir, considero de manera honesta que la manera en la que circulan bebidas alcohólicas en nuestra ciudad, específicamente en menores, no es nada cómo se plantea que sea, pues con una facilidad increíble se pueden conseguir casi en cualquier lugar. Es por algo que esto no debería de pasar.

Existen estudios de fuentes diversas, tales como la misma OMS, periódicos de

renombre internacional y de investigadores de prestigio que incluso dicen que la edad, debería ser veintiún años en vez de dieciocho.

Hace unas semanas, iba con mi padre en el coche y nos paramos en una tienda a comprar algo rápidamente. Al mismo tiempo que vi a mi papá entrar, detrás de él caminaban dos personas que de manera evidente no se encontraban en un buen estado de salud. No podían caminar, hablar, ni funcionar de manera correcta. Asumí que algo tendrá que ver con la bebida alcohólica que ambos tenían en mano. Me fijé y pude observar que compraron, más de lo mismo que ya llevaban, cosa que me sorprendió. Mi asombro, se debió a que, claro, un negocio está para vender y servir al cliente, sin embargo, considero que, al mismo tiempo, por lo importante que esto es, debería existir cierto control en la manera en la que

se comercian estos productos. Considere que si al ver a una persona en ese estado de salud, se debería en mi opinión prohibir la venta del producto para prevenir algún infortunio.

Claro, no es tan sencillo, incluso a mí mismo se me ocurren maneras de burlar este sistema, pero sería un punto de partida. Un comienzo a una sociedad más sana, responsable y humana.

La manera en la que esta substancia tiene su supuesta “regulación” en México, ha sido anulada, por lo que claramente para algunos es prioridad hacer negocio.  Como muchas cosas, el problema no se solucionaría implementando leyes más estrictas, sino que en mi opinión debería existir una cultura y educación desde temprana edad que funcione de manera más efectiva con el fin de poder hacer verdadera conciencia. Existe cierta educación, mas no se hace como debería y las pruebas de este argumento están en las cifras, y están en todos los días cuando alguien rompe la ley con tal de ganar algo de dinero, afectando el presente y el futuro de todos.