Prácticos consejos para decorar la habitación de tu bebé

Ser padres es una de las experiencias más importantes en la vida y es por eso que se requiere de mucha preparación. En este sentido, no sólo es fundamental proyectarse psicológicamente, sino materialmente, haciendo de la dulce espera un momento ideal para la creación de un espacio confortable para el bebé. Si bien esta tarea entusiasma mucho a los futuros papás, puede resultar un tanto complicada si no se tienen en claro ciertos conceptos. Es por eso que a continuación presentamos algunos consejos para decorar la habitación del niño de manera sencilla:

Tomarse el tiempo suficiente.

Antes que nada, es preciso tomarse el tiempo suficiente para proyectar lo que se desea hacer. Decorar y amueblar una habitación no es tarea fácil, por lo que darse el plazo necesario para pensar en cada detalle, es clave para no cometer ningún error ni realizar gastos inútiles. Algunos factores que se deben tener en cuenta son: los tonos de la pintura, el tipo de muebles, los accesorios decorativos, y todas las herramientas que se requerirán para llevar la tarea adelante.

Elegir los muebles correctos.

Los muebles básicos que requiere cualquier habitación de bebé son: la cuna, el cambiador y un armario o cajonera; los demás, son artefactos accesorios. De acuerdo con esto, a la hora de comprar el mobiliario, aconsejamos centrarse en estos tres elementos para no gastar de más, teniendo en cuenta que la llegada de un niño a la familia siempre genera cierto desorden financiero. Una buena opción para ahorrar en estos artículos es aguardar al Buen Fin para aprovechar sus ofertas.

Ser práctico.

Una clave para lograr una ambientación cómoda y sencilla, consiste en seleccionar aquellos muebles que puedan trasladarse fácilmente -los artefactos con ruedas son un gran aliado a la hora de limpiar, por ejemplo- y, por otro lado, no colmar la habitación con accesorios decorativos. Esto es fundamental ya que se podría dificultar el desplazamiento por el dormitorio y puede saturar la vista del bebé.

Personalizar pisos y paredes.

Lo que se ponga en las paredes, techos y pisos, dará personalidad al cuarto y podrá estimular la imaginación del bebé. Para ello, se puede probar con diseños coloridos y cuadros o calcomanías llamativos, entre otros. Respecto al techo, es fundamental asegurarse que no desprenda ninguna partícula que le niño pueda aspirar. Por último, evitar las alfombras es indispensable para prevenir la acumulación de polvo.

Reparar en la seguridad.

Lo que se coloque en la habitación del pequeño no debe representar ningún peligro para su salud; elegir muebles con cantos redondeados y ropa de cama de algodón para facilitar su limpieza y no dañar la piel del bebé, son dos cuestiones básicas que se deben tener en cuenta. Por otra parte, revisar la seguridad de las ventanas y colocar pantallas en los focos incandescentes para generar una luz tenue, también es sumamente importante.