Playas mexicanas ESTÁN EN CRISIS: sargazo, ácido y bacteria fecal las invaden

José Reyes Burgos
Puerto Vallarta


Las principales playas turísticas de México no están pasando su mejor momento justo ahora; ya que de manera simultánea, se están dando tres situaciones en distintos estados, sedes de litoral frecuentado tanto por turismo internacional como nacional.

En efecto, el sargazo es el principal problema del momento; esta plaga marina prácticamente ha sitiado al Caribe mexicano en la Península de Yucatán, saturando las playas que antes eran de color cristalino y azul con arena fina y blanca… hoy son marrón y negro, por el alga que se pudre y apesta en la costa.

Justo ahora, una mancha de  mil kilómetros de sargazo, que originalmente era de 500, asedia a las principales playas de Quintana Roo, mientras las autoridades trabajan a toda máquina para con la ayuda de las Fuerzas Armadas retirar diariamente toneladas y toneladas de esta micro alga. Se calcula que son necesarios 80 millones de pesos al mes para retirarla solo en esa entidad.

Existe también un cinturón de sargazo de 20 toneladas de densidad que se extiende desde África, por todo Atlántico. La reproducción de esta planta marina se ha acentuado en los últimos meses por tres factores: el calentamiento global que eleva la temperatura del agua y hace crecer más rápido a estas algas; la contaminación en a costa con aguas fecales y residuos por parte de los hoteles, y que de la cual se alimenta el sargazo; y todo el fertilizante y sedimento contaminante que los ríos Amazonas y Missisipi, entre otros, llevan al Atlántico y el Golfo de México, y alteran el ciclo natural de crecimiento de este organismo.

El sargazo además de opacar el color paradisiaco de las playas mexicanas del Caribe, mata tanto corales como peces, al no dejar pasar la luz al lecho marino y consumir el oxígeno.

Sargazo en el Pacífico

Aunque está muy lejos de aparecer en una escala como en la que se está registrando en el Caribe mexicano y la Riviera Maya, el sargazo ya realizó sus primeras apariciones en las costas mexicanas del Océano Pacífico, y muchos ambientalistas temen que pueda crecer en proporciones mayores debido a la contaminación de los mares.

Apenas en días pasados, las playas de Juchitán y Puerto Morelos, en Oaxaca, donde hay zonas hoteleras con turismo frecuente, se llenaron varias manchas de sargazo lineales, propiciados por la contaminación y fenómenos hidrológicos de la zona, confirmaron autoridades.

En este sentido, tal y como se ha visto en el Océano Atlántico, el sargazo podría viajar cientos de kilómetros en caso de reproducirse y parar en otras costas del Océano Pacífico mexicano, situación que ya pone en alerta a estudiosos y científicos sobre el tema, aunque de hecho, es más propicio que por la contaminación costera este fenómeno crezca.

Puerto Vallarta, vulnerable

De acuerdo a Amilcar Levi, investigador del Centro Universitario de la Costa (CUC) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) la presencia del alga que compone al sargazo en la bahía es algo común, pero en pequeña escala. Sin embargo, la excesiva contaminación del agua de mar y las altas temperaturas de este verano podrían propiciar la alteración de su ciclo de crecimiento en el lecho marino.

El sargazo se puede desarrollar descontroladamente de forma local si recibe más aguas contaminadas vertidas desde tierra y si el río Ameca posee altas concentraciones de fertilizantes y sedimentos contaminados, lo cual alimenta todavía más el crecimiento de las algas, y generaría un problema similar al del Caribe.

Además, si alguna mancha de sargazo saliera a mar abierto y creciera, algo que es poco probable, correría el riesgo de impactar alguna de las cosas mexicanas, y de hacerlo en Puerto Vallarta,  tendría todo para crecer e invadir las playas, por lo que los expertos advierten sobre la necesidad de tomar medidas en el asunto y reducir la contaminación del agua.

Acapulco, playas con materia fecal

La Comisión Federal para la Prevención de Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) dictaminó la semana pasada a las principales playas del puerto de Acapulco, en Guerero, como “no aptas par su uso recreativo”, ya que contienen demasiada materia fecal en sus aguas, en niveles que exceden incluso en casi 30 veces el límite prudente para la salud humana.

Así, Playa Suave, en Acapulco, por ejemplo, tuvo una relación de 3 mil  968 esterocócos (bacterias fecales) por cada 100 mililitros de agua de mar, mientras Caletilla mil 1607;  ambas son payas muy populares en ese destino, y junto a otras 3 más, superaron el límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud de 200.

Ácido en Mar de Cortéz

En Sonora, la empresa minera Grupo México derramó, presuntamente por accidente, 3 mil litros de ácido sulfúrico, un químico utilizado para separar al cobre del mineral común, y altamente tóxico para la piel y la salud en cantidades a partir de 5%.

Este líquido se vertió al mar y en las playas más cercanas, en Puerto Guaymas, han aparecido cadáveres de animales marinos muertos, como tortugas y leones marinos, por lo que las alertas ambientales han quedado encendidas.