El día de la secretaria

El éxito en las metas organizacionales no se puede explicar sin el trabajo eficiente, entusiasta y decidido de nuestras secretarias.


Jesús Cabral Araiza

Antecedentes

He tenido la fortuna de contar como compañeras de trabajo a seres extraordinarios que han hecho que mi carga laboral sea más ligera y con mejor ánimo y humor. Seres que siempre han sido buenas amigas, leales, trabajadoras y guapas. Como cada tercer miércoles del mes de julio, celebramos en México el Día de la Secretaria, celebración que justamente se instaura en el año 1960 cuando María Luisa Rodríguez en su calidad de Presidenta de las secretarias instaura dicha celebración. Inicialmente el Día de la Secretaria se celebraba el 3 de diciembre, más tarde se cambió al 24 de julio y en la actualidad se celebra todos los años justamente el tercer miércoles de julio.

Pero, ¿para qué sirve hoy en día tener el apoyo de una secretaria? Pues bien, considero que primero debemos reconocer que sus funciones eran meramente técnicas en el ámbito de la actividad productiva, empresarial, escolar o de algún otro terreno en el que la sola presencia de los mandos superiores no tiene sentido si no cuenta con el apoyo y organización logística justamente de mandos medios y de apoyo.

Recuerdo que de pequeño veía con cierta curiosidad y enfado cómo mi hermana mayor aprendía materias como taquigrafía y mecanografía, aspectos que solo me despertaban curiosidad y cierto desenfado, justamente por no entender la aplicación que tenían en una empresa o quehacer humano productivo. Fue pasando el tiempo y comprendí, que no era ningún divertimento y que era una preparación profesional para cosas aún más complejas que escribir con signos raros e incomprensibles para mí.

¿Qué hacen?

Esas actividades que antaño hicieran las secretarias consistían en: tomar recados, dar mensajes, llevar agenda, hacer citas, llevar cosas, traer cosas, hacer algunas sumas, organizar archivos, atender visitas, hacer café y ofrecer refrigerios a visitantes. Pues bien, sin restar el valor estratégico y logístico de contar con dicho apoyo y en la consideración que muchas de esas actividades se sigue haciendo, debemos sumarle las siguientes: manejar bases de datos, hablar uno o más de un idioma diferente al propio, hacer presentaciones para conferencias, negociar conflictos, tomar decisiones junto con el jefe, hacer sugerencias al propio jefe sobre estrategias, recordar eventos importantes con personas clave, manejo lo más integral posible de las TIC, poseer cultura general, contar con conocimientos hacendarios, de tecnología sobre telefonía o computadoras…entre un largo etcétera.

Ahora bien, la presión y tarea no termina ahí, la secretaria, regresa a su casa a lidiar con el trabajo de mantener limpia una casa, preparar comida y dar de comer, hacer tarea con los hijos, aliviar enfermedades de algún miembro de la casa, y si la pareja no coopera con las tareas u orden en general, lidiar también con él. Dependiendo de cuantos miembros sean en la casa y sus edades y estilos de crianza es que sus tareas serán pocas o se multiplicaran…y eso es la mayor parte de los días del año, pues ni en vacaciones termina su trabajo, incluso puede ser más.

¿Por qué celebrarlas?

Vera usted, hoy en día una secretaria hace muchas cosas, pues no solo es profesional en su área laboral la multiplicidad de tareas la hacen ser más sensible a lo que afecta en sus relaciones interpersonales. Empática y servicial para el mejor desempeño y logros de los objetivos no solo laborales, igual aquellos que tiene que ver con su vida personal y la de quienes la rodean.

Bien señala Carlos Kasuga que cuando propiciamos sueldo moral, los resultados se multiplican benéficamente. Si usted aún no le ha hecho sentiré lo valioso que es su secretaria, hágalo hoy, todos son buenos días para ello. Pase buen día.