Consejos de una abuelita modernaGente PV

Animales Silvestres

Suplico encarecidamente, no más desforestación, ni corrupción… Porque al morir… ¡Nada se llevarán!… Mis amados “ANIMALES SILVESTRES”, quedarán sin hogar y… ¡Morirán los que no pueden emigrar!


Por un México mejor

En mi paradisiaco pueblo Tuxpam Veracruz, donde todos nos conocíamos, practicábamos el respeto, la palabra de Honor y cuando era necesario nos protegíamos, en caso de algún siniestro, tanto pobladores como a los hermosos “ANIMALES SILVESTRES”. Al igual que en éste maravilloso lugar donde al llegar hace veintiocho años, conocí a una preciosa dama europea de la tercera edad, quien me dijo: “Por todas partes del mundo he buscado incansablemente el famoso Shangri la, y… ¡Aquí lo encontré! Puerto Vallarta poseedor de una única bahía inmensa, tiene esa isla con playa en su centro; rodeada de montañas que traen una fuente de energía positiva que sientes en todo tu cansado cuerpo, y revitaliza llenándote de fuerza juvenil “.

Parte de mi familia aquí llegó a vivir, huyendo de la terrible contaminación en las grandes ciudades; no dudé en poner los ahorros de toda mi vida de arduo trabajo honrado, comprando un terreno de cuatro hectáreas con maravillosos “ANIMALES SILVESTRES”, que el ingeniero de obras públicas (de aquel año), me enseñó, presentándome al dueño; un francés que decía ser Doctor…;  y otro pequeño de sólo 1100 mts.2, frente al mar, cerca del poblado de Bucerías, Nayarit, también con increíbles “ANIMALES SILVESTRES”, porque no tenía vecinos, sólo árboles y maleza (mis ahorros los saqué del Banco e invertí en tierras; cuatro hectáreas en el pueblo del Tondoroque, ¡que perdí!…  Debido a la gran corrupción existente en nuestra vejada nación, porque el pueblo desapareció y ahora es “Pontoroque”…

En los Bancos también tuve grandes problemas después del aumento de “los ceros” y su desaparición… Y como vivía en frontera, en Bancos mexicanos podíamos tener cuentas de dólares, pero… ¡Nunca nos imaginamos que de la noche a la mañana los convirtieron en  “Panchólares”… Mientras los corruptos se enriquecían a manos llenas aplicando su famoso lema ”El que no tranza no avanza”…

El famoso Ing. Clásica autoridad Corrupta, construyó y… ¡Casi pierdo mi casa también!, porque el dinero que mandaba para los trabajadores (Seguro Social, Infonavit, fiestas del día de la Santa Cruz, etcétera) Se lo embolsó y como era del pueblo… ¡Todos lo conocían! (yo no vivía aquí y confiaba en él) ¡Se dedicó a decir que esa casa era suya! Gracias a un Dr. del pueblo que vio tanta infamia, me ayudó con algún conocido en Tepic, y después de volver a pagar todas “mis deudas con intereses” ¡logré salvar mi casa, pero me quedé sin dinero!…

Gracias a Dios, me libré de ese ente. Comencé mi vida viviendo sola, disfrutando de la Madre Naturaleza y los encantadores “ANIMALES SILVESTRES”. Un pajarito todas las mañanas se paraba en el vidrio de la ventana y me despertaba con el ruido que hacía al picotearla; abría la cortina y comenzaba con su clásico trino, yo trataba de chiflar, pero hasta ahora no lo he logrado… Cuando me metía a la alberca se paraba en la orilla; me observaba trinando mientras hacía mis ejercicios y sacaba con la mano las abejitas que caían en el agua diciéndoles cuánto las admiraba; aunque mi mano se quedara sin agua… ¡Jamás me picaron y caminaban sobre mis dedos!; a las hermosas mariposas que entraban en la casa y querían salir parándose en el vidrio, con mucho cuidado y amor  les ofrecía mi mano, platicándoles las sacaba y volaban. En una ocasión al salir de casa una de ellas se paró sobre mi hombro, fue una sensación mágica. Una iguana gigantesca, todos los días entraba del terreno vecino, caminando lentamente.

No faltaban pelícanos, palomas, diferentes aves, delfines, tiburones, el cardumen y ostiones: lo que más me gustaba era la visita de colibrís “cafés”. En Tuxpam, tienen plumaje azul verdoso. Cuando estuve enferma por largo tiempo, me regalaron un colibrí que alimentaba con una hojita y lo enseñé a rezar antes de dormir, sin olvidar mis mascotas tan queridas: un periquito australiano que mi abuelita enseñó a hablar, un armadillo, una rata blanca que mi mamá no aceptó, un maquech y nuestro perro Risco. Son tan hermosos, fieles y maravillosos compañeros que cuando llegué a ese nuevo hogar, me sentí de nuevo en casa, hasta que… Un poderoso corrupto compró el primer terreno para entrar a mi cerrada, se robó la calle empedrada, subió más de dos metros; como vivo al final, mi casa se inundó en la primera lluvia; mi camioneta cayó en un pozo, empezaron robos hogareños y me tuve que cambiar a Puerto. Vallarta, dejando mis “ANIMALES SILVESTRES” y… ¡Parte de mi alma!

Por eso suplico encarecidamente, no más desforestación, ni corrupción… Porque al morir… ¡Nada se llevarán!… Mis amados “ANIMALES SILVESTRES”, quedarán sin hogar y… ¡Morirán los que no pueden emigrar!

 

Cariñosamente Ana I