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Pesca ilegal, una amenaza

  • La pesca deportiva es una de las actividades del turismo que más ingresos económicos generan en la industria turística.
  • Moray Applegate Curiel, representante de la IGFA.

Por Rodrigo López Becerril
Puerto Vallarta

Además de afectar a las especies marinas –muchas de ellas en peligro de extinción-, la pesca ilegal está dañando de forma grave a la pesca deportiva, que es una de las actividades de turismo deportivo que dejan una mayor derrama económica en los destinos de playa.

Captura de tortugas, delfines, mantarrayas y otras especies así como peces vela de menor talla, son solo algunas de las consecuencias de la pesca ilegal, que ante los ojos de las autoridades federales ocurre todos los días, afectando la vida marina de la bahía de Banderas, comentó para Vallarta y  Riviera Nayarit Opina, Moray Applegate Curiel, representante en Puerto Vallarta de la Asociación Internacional de Pesca Deportiva (IGFA por sus siglas en inglés).

El empresario y pescador deportivo comentó que los estudios que se han hecho en el ámbito turístico, indican que el turista que practica la pesca deportiva recreativa y se desplaza por ello, tiende a gastar más, desde compra de artes de pesca, renta o compra de lanchas o barcos de pesca, hasta la adquisición de propiedades, “además de cuotas en marinas y en participación en los grandes torneos de pesca, es el turista que deja una mayor derrama per cápita”.

PESCA COMERCIAL DAÑINA

Moray Appelgate destacó que la bahía de Banderas es un paraíso de abundancia de especies, como una de las bahías más grandes del mundo, dijo, tiene entrada y salida de todo tipo de especies, desde ballenas, tiburón ballena en algunas zonas, picudos, delfines, tortugas y demás; no obstante, enfrenta la amenaza de la desmedida pesca comercial.

“Entre los pescadores de años hemos notado que la pesca deportiva, en cantidad y calidad, está en franca caída por la persistente y perniciosa pesca comercial tanto rivereña como de gran altura en las aguas de zonas aledañas a la bahía”.

Mencionó que el recurso es más escaso y se comprueba con las tallas que han bajado de forma impresionante en nuestros los de la región.

“El récord del pez vela más grande era de 70 kilogramos, y ahora con suerte gana un torneo un vela de 30 kilogramos. El marlín es más transoceánico, pero los top de pez vela son más locales y cercanos a la costa y no llegan al 30 por ciento de lo que era; el cambio ha sido gradual a lo largo de varios años”.

RECURSO RENOVABLE

Como experto de varias décadas advirtió que cuando pescas y no dejas que el recurso se recupere, cada día tendemos a tener más especies con tallas juveniles, “todos somos culpables, desde pescadores deportivos hasta los comerciales porque no nos hemos querido dar cuenta de que es un recurso renovable pero con condiciones”.

Compartió que una gran historia de éxito en la pesca del mundo deportivo ocurre en los mares de Guatemala, porque desde hace tiempo liberan a las especies usando el anzuelo circular,  “de esa manera no dañas a la especie en partes vitales, el animal se va vivo con un anzuelo de hierro dulce que desaparece en unas semanas y el animal sigue creciendo”.

Sobre la respuesta de las autoridades al respecto de la pesca ilegal, Applegate expuso que es “muy poca”, es un asunto complejo, agrega, es un tema de fondo que tiene que ver con pobreza, con ignorancia y por lo tanto con corrupción en todos los niveles.

Hay que decir que el reglamento de pesca prohíbe venta de picudos, dorado, pez gallo y en los mercados están a la venta, y tristemente. Un picuro liberado le genera al destino miles de dólares cuando en el mercado negro (no tan negro porque es abierta la venta) no pasa de 200, 300 pesos.

Es un asunto de fondo, me siento corresponsable, compartió, he visto cómo decrece la actividad porque ahora pasas más horas esperando una presa; este es un asunto de educación porque en ciertas comunidades es más fácil lanzar un chinchorro y vender lo que sea vendible para medio vivir. Hay ejemplos de comunidades en Baja California donde se impusieron vedas de hasta cinco años para la recuperación de las especies, y ahora ya pueden vivir del recurso, cuidándolo de forma frecuente.

INFORMACIÓN Y EDUCACIÓN

Las grandes redes, chinchorros y cimbras son ilegales y se tiene que hacer una vigilancia estricta, en las comunidades en extrema pobreza se les deben dar herramientas, educativas, para que entiendan que si cuidan el recurso este les servirá ahora y en las generaciones que vienen.

“Por ello se requiere un programa que incluya al gobierno, a los pescadores, deportivos y comerciales, para que hagamos un plan integral”.

Ante tal panorama, dijo que la tendencia de la pesca deportiva es el atrapar y liberar. Los grandes torneos de pesca ya incluyen esa categoría, el pez vela local está en franca caída y su talla promedio es muy baja, es una tristeza que ya ni salen animales de arriba de 30 kilogramos.

“El recurso, aunque sea renovable, si no le das oportunidad de desarrollarse también se acaba, y lamentablemente para allá vamos y estamos ya con un pie allí”.