Severas afectaciones dejó “Narda” a su paso por la región

Autoridades hacen un recuento de afectaciones.

José Reyes Burgos
Puerto Vallarta


El alcalde Arturo Dávalos Peña, y el secretario de desarrollo social del municipio, Victor Bernal, recorrieron desde las 5 de la mañana el área de la colonia Emiliano Zapata que fue afectada por el desbordamiento del río Cuale, tras las intensas lluvias provocadas por el paso de la tormenta tropical Narda.

“Afortunadamente ya paso el peligro, me comenta el meteorólogo Victor Cornejo que ya no va a llover, estamos aquí desde las 5 de la mañana coordinando labores de apoyo, aquí están los servicios municipales, que aunque es su día de descanso pues hoy no trabajan, están apoyando, para ayudar a los afectados”, dijo el primer edil de la ciudad.

Solamente esa zona de la colonia Emiliano Zapata, sobre la calle 5 de diciembre junto a la isla del río Cuale, se vio afectada de consideración. Sin embargo, el resto del municipio se encuentra en buen estado así como la Zona Hotelera, donde únicamente se presentaron oleajes altos.

En esta ocasión, la tormenta dejó sentir su furia en las lluvias torrenciales que descargó sobre los ríos de la bahía, mismos que se desbordaron y causaron daños a distintas poblaciones.  Por ejemplo, Yelapa, en Cabo Corrientes, permanece incomunicado, y sufrió de severas inundaciones por el desbordamiento del río. Al menos 20 pangas o lanchas se perdieron, más de 200 casas se inundaron,  y una persona murió.

En Boca de Tomatlán, también hubo inundaciones y arrastre de embarcaciones. Y en Puerto Vallarta, el río Cuale se desbordó en la colonia Emiliano Zapata, e inundó varias viviendas y calles a la redonda, provocando pérdidas materiales y encharcamientos de hasta un metro de profundidad.

El nuevo puente colgante de acceso a la isla del río Cuale, colocado hace un año, fue destruido, al igual que otro pequeño más río arriba. El panorama al amanecer, fue un recuerdo amargo para los vallartenses: soldados en las calles limpiando lodo, patrullas y bomberos; y un mar agitado, color tierra, con olas grandes asotando el Malecón.

La escena recordaba a Kenna, el huracán que el 22 de octubre del año 2002, destruyó la costa de la bahía tras solamente entrar un poco a la región, sin golpear directamente. El año pasado, Willa, cerca de las mismas fechas, causó oleajes muy altos, pero sólamente eso, mientras destrozó la costa norte de Nayarit.

Lorena, la semana pasada, fue una tormenta tropical que inundó Yelapa y Cabo Corrientes, que ahora nuevamente volvieron a sufrir. Pero Narda golpeó a Puerto Vallarta como ningún ciclón lo había hecho en más de 15 años; afortunadamente la Zona Hotelera y el resto de la ciudad están intactos.

Desafortunadamente, varias cuadras de la colonia Emiliano Zapata quedaron cubiertas de lodo, por lo que elementos de la Guardia Nacional trabajan para limpiar y auxiliar a la población, junto a trabajadores del municipio. Victor Cornejo, meteorólogo del Centro Universitario de la Costa, afirmó que el peligro ya pasó y no lloverá más.

No al menos hasta que vengan los otros 3 ciclones que faltan por formarse en el océano Pacífico, mismos cuya trayectoria deberán alertar los servicios meteorológicos para tomar, al igual que hoy, medidas preventivas en tiempo y forma.

Autoridades actúan pronto 

El alcalde Arturo Dávalos Peña, y el secretario de desarrollo social del municipio, Victor Bernal, recorrieron desde las 5 de la mañana el área de la colonia Emiliano Zapata que fue afectada por el desbordamiento del río Cuale, tras las intensas lluvias provocadas por el paso de la tormenta tropical Narda.

“Afortunadamente ya paso el peligro, me comenta el meteorólogo Victor Cornejo que ya no va a llover, estamos aquí desde las 5 de la mañana coordinando labores de apoyo, aquí están los servicios municipales, que aunque es su día de descanso pues hoy no trabajan, están apoyando, para ayudar a los afectados”, dijo el primer edil de la ciudad.

Y es que hoy es Día del Servidor Público y se supone que todas las oficinas del gobierno iban a estar cerradas y su persona tomaría un descanso, sin embargo, ante la contingencia, fueron llamados a retirar con palas, cubetas y retro excavadoras, el lodo y agua de los inmuebles afectados por la tormenta.