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Va a restaurante con grupo de 25; no quería pagar y llamaron a patrulla

Juan Saldañña
Vallarta Opina


Una patrulla de la Policía Municipal de Puerto Vallarta arribó al restaurante bar llamado “Las Carmelitas”, ante la solicitud de los propietarios quienes argumentaron que un grupo de personas se negaba a pagar la cuenta completa, bajo el alegato de que “no les había gustado el servicio”, sin embargo, habían consumido la totalidad de sus alimentos, a decir del gerente.

Un hombre  con un grupo de 24 personas arribaron al restaurante que el día domingo por la mañana ofrece buffete; de acuerdo a la gerencia del lugar, el grupo de 25 personas consumió en repetidas ocasiones platos del buffete, y hasta pidió que se le pusieran las mañanitas y otros requerimientos al personal, quienes les respondieron a todas sus peticiones.

El grupo había hecho reservación y estuvo aproximadamente 3 horas en el lugar, abarcando dos mesas.

Sin embargo, al momento de pretender retirarse, a decir de los propietarios del restaurante, hablaron de forma engreída a los meseros e incluso los amenazaron con llamar a “un comandante de la policía” si no los dejaban ir pagando sólo la mitad de la cuenta, pues argumentaban que el servicio no era de su agrado y no pagarían toda la deuda.

“Es absurdo, comieron y comieron de todo, si no te gusta un lugar pues te retiras en cuanto llegas, pero hasta repetían plato, es lamentable y lamentamos esta situación”, comentó uno de los meseros a este diario.

“Yo estuve presente y vi a esta familia que se queja comiendo de todo y dejando a los demás sin poder comer… ojalá no les hayan hecho ningún descuento. Si quieren pagar 100 pesos que vayan a otro lado”, comentó en Facebook otro comensal.

Y es que, a decir de los propietarios, el buffete cuesta 199 pesos con bebidas incluídas todos los sábados y domingos para el desayuno, situación que se anuncia desde un principio en la publicidad del establecimiento en redes sociales.

No obstante, pese al hecho de haberse quedado por 3 horas y consumir varios platos, el grupo no quería pagar la cuenta completa bajo el argumento de no haber sido de su agrado el lugar.

Fue hasta que se insistió en que la cuenta debía ser saldada, y de lo contrario se acudiría a las instancias correspondientes, procediendo al llamado de una patrulla que llegó momentos después, que el grupo decidió pagar la cuenta y se retiró, soltando amenazas de tener contactos en la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) y en una comandancia de policía.

El sujeto y sus acompañantes se levantaron de forma prepotente, a decir de los meseros del lugar, a exigir que se les cobrara la mitad del precio, impidiendo que más comensales pasaran al buffete para servirse alimentos.

“Es un buffete, es decir el cliente se proporciona un autoservicio, donde solamente tiene que ir a la barra donde están expuestos los alimentos y bebidas, ahí se sirve y si necesita algo más, platos, vasos o servilletas, el personal le atiende, pero en todos los restaurantes es así, no entiendo cuál fue el descontento si también habían más mesas”, señaló otro de los meseros.