Juan José Bremer

Juan José Bremer: hombre serio, discreto, de trato sencillo y ajeno a los reflectores.

 

QUE hay muy pocos casos de éxito en la diplomacia y la cultura mexicana como el del Embajador Juan José Bremer, un intelectual que se ha ganado el respeto de propios y extraños por su honestidad, trayectoria y aportaciones a la vida cultural de México. Hombre serio, discreto, de trato sencillo, ajeno a los reflectores ha logrado mantener un prestigio intachable en su carrera diplomática.

El pasado mes de agosto, el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, lo designó como Embajador de México ante la UNESCO con base en Nueva York en donde hace equipo con Juan Ramón de la Fuente, Embajador de México ante la Organización de las Naciones Unidas.

QUE Juan José Bremer ha ocupado los siguientes cargos en México: Presidente del Comité Organizador del Festival Internacional Cervantino (1983); Subsecretario de Cultura de la Secretaría de Educación Pública (1982) —antecedente inmediato del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), que fue creado en 1988—; Director General del Instituto Nacional de Bellas Artes (1976-1982); Subsecretario de la Presidencia de la República (1975-1976) y Secretario Privado del presidente Luis Echeverría Álvarez (1973-1975).

En reconocimiento a su labor internacional, ha sido condecorado por los gobiernos de Alemania, España y Reino Unido Recibió la Orden del Mérito de Alemania en grado de Gran Cruz; la Orden Isabel la Católica del Reino de España y la Orden de la Reina Victoria del Reino Unido.

Durante sus ocho años al frente de las instituciones culturales, se crearon las bases fundamentales de la política cultural mexicana actual. Uno de los principales temas en ese periodo fue el de la identidad nacional2​ y se marcó el acento en la descentralización de la cultura; la actualización de la red nacional de bibliotecas públicas; los homenajes nacionales a grandes artistas, y la creación de museos, instituciones y casas de cultura en el país.

GRUPO DE ASESORES DE LUJO TIENE LÓPEZ OBRADOR

QUE Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, tiene como asesores a un grupo de empresarios de lujo. En el puñado de nombres que integran este Consejo Asesor, destacan, por representar a las televisoras del país, Ricardo Salinas Pliego, de TV Azteca; Bernardo Gómez, de Televisa; y Olegario Vázquez Aldir, de Grupo Imagen.

De entre los convocados, sobresalen dos por su riqueza: el propio Salinas Pliego, también propietario de las tiendas Elektra, que ocupa la cuarta posición de la lista Forbes de los 16 más adinerados de México, con una fortuna de 7 mil 100 millones de dólares (a nivel mundial es el millonario 222) y Carlos Hank González —nieto del legendario profesor priista del mismo nombre—, cuyo padre, Carlos Hank Rhon, de Grupo Hermes, está catalogado en el sitio once de este ranking, con dos mil millones de dólares (el mil 215 a nivel global).

Pero también resalta que entre los empresarios que aceptaron colaborar con AMLO se encuentran dos que están ligados al mundo del turismo: Daniel Chávez Morán, fundador de Grupo Vidanta; y Miguel Alemán Magnani, presidente de Interjet.

Ambos empresarios turísticos son gente allegada a Miguel Torruco Marqués, secretario de Turismo en el gobierno morenista. En el sector es muy conocida la cercanía que el titular de la Sectur tiene con la familia Alemán desde hace décadas. El mismo Alemán Magnani comenta que Torruco es un distinguido discípulo de su abuelo, el expresidente Miguel Alemán Valdés.

Por su parte, Daniel Chávez es un empresario que en los últimos diez años ha tenido una evolución sorprendente. Desde que fundó Grupo Vidanta hace 44 años, siempre mantuvo un perfil mediático muy bajo, no le gustaban los reflectores ni aparecer en público, mucho menos conceder entrevistas a la prensa.

Grupo Vidanta se inició con la venta de Tiempos Compartidos y paulatina y discretamente fue creciendo, al grado que hoy se autodenomina como “el más importante desarrollador integral de servicios turísticos especializado en destinos vacacionales, marcas de hoteles de lujo, campos de golf, bienes raíces, infraestructura turística y entretenimiento”.

Posee desarrollos en esta ciudad, en Nuevo Vallarta, en Riviera Maya, Los Cabos, Acapulco, Puerto Peñasco y Mazatlán, con siete marcas distintas, de las cuales la más conocida es Mayan Palace. Al final de este año 2019 culminará una fase de inversiones que se inició en 2014, las cuales en estos cinco años sumaron 19 mil 273 millones de pesos en diez proyectos que incluyen hoteles, teatros, academias, parques temáticos, centros de convenciones y campos de golf. La cifra es mucho mayor, porque no está incluido el costo de los terrenos.

Una parte de esta inversión fueron los 325 millones de pesos que destinaron a la edificación de un teatro para el espectáculo ‘Joyá’, que presenta permanentemente el Cirque du Soleil desde noviembre de 2014 y que ya hace un año cumplió las mil representaciones. Desde ese acontecimiento, Chávez Morán comenzó a aparecer más en público y a mostrarse muy proactivo.

En mayo del año pasado, patrocinó y organizó, junto con el CIDE, UNAM, Universidad Anáhuac, Colegio de México y su propia Fundación Vidanta, un foro denominado: ‘Turismo, motor del desarrollo’, en el que no escatimó gastos. Encargó toda la producción a Televisa, incluyendo la participación de sus principales periodistas, y trajo como conferencistas a celebridades mundiales como Ferran Adriá, Daniel Lamarre, Brooke Shields, Daniel Houghton y Gwyneth Paltrow.

En su discurso inaugural, Chávez Morán habló por primera vez de que el turismo en México no puede seguir desarrollándose con trabajadores que laboran en un ambiente de lujo, mientras que en su casa viven rodeados de carencias. Idea que, casualmente, poco después aparecería en el discurso de López Obrador como candidato presidencial.

Pero así como hay coincidencias con el próximo gobierno, también hay diferencias. Chávez Morán fue quien impulsó la creación del show ‘Luzia’, del Cirque du Soleil, por el que el gobierno mexicano, con fines de promoción turística, pagó casi cincuenta millones de dólares, inversión que ha sido muy cuestionada y con la cual no simpatizan los funcionarios de AMLO.

En el mundo turístico nacional hay cierta incertidumbre por los cambios radicales de políticas públicas en este sector que ha implementado la actual administración, como los fondos fiscales para la promoción del país o la cancelación de patrocinio a grandes eventos. No obstante, el que AMLO hay intervenido para rescatar el partido de la NFL habla de que también hay signos positivos. El que haya por lo menos dos empresarios turísticos en este Consejo Asesor, fue considerado como un buen principio pero hasta ahora no se ha sentido la influencia de este grupo asesor de lujo.