De tradiciones

Por Humberto Aguilar

Con la calidad tradicional de un buen anfitrión, esta noche se celebra la posada de Coparmex Puerto Vallarta en el hotel Las Palmas.

Como gran anfitrión, el hotel Las Palmas se ha manifestado ya otros años para atender a los cerca de 200 socios de esta confederación en un evento que cada año deja grandes recuerdos por el buen ambiente que se disfruta frente a la cálida atmósfera de una de las playas más tradicionales de Puerto Vallarta. El aroma del mar, el susurrante ritmo de las olas que bañan sus arenas, sobre todo a la luz de la luna hacen de este evento horas inolvidables con la satisfacción de buena música y la buena cocina de este lugar.

Generalmente los empresarios, socios de Coparmex dejan hasta el último día su decisión para estar presentes, solo que esta vez la reservaciones están por arriba de lo esperado, de tal suerte que habrá un lleno completo.

En forma ordinaria los socios se registran en forma individual, pero cada vez la celebración de la posada de Coparmex se convierte en una noche inolvidable con la participación de las damas que acompañan a sus esposos.

La posada de Coparmex es una tradición de lujo, cada año es mejor, con ese ambiente de noche, luna y mar que penetra en el corazón de todos los que disfrutan para hacer una jornada inolvidable.

Entre tanto en Puerto Vallarta se vive otra gran tradición como es la celebración a la Virgen de Guadalupe. Peregrinaciones desde temprana hora acompañadas de una banda de guerra con los bailes tradicionales de los grupos de danzantes que se renuevan cada año.

Ya está en camino el grupo de antorchistas que desde la Ciudad de México cada año recorren los más de mil kilómetros. Son acompañados con la protección de elementos de la Policía de Caminos y de vallartenses que, además de ser acompañantes de cada año, les ofrecen alimentos proporcionados por empresarios como Chito Famanía, que cada año participa con gran entusiasmo.

El arribo de los antorchistas está preparado para el próximo día doce. En Guadalajara se les agregan vallartenses que residen en la capital de Jalisco y los acompañan hasta el altar de la guadalupana que reúne a cientos de miles de peregrinos en esa gran tradición de “Los Favorecidos”.

No faltará el once de diciembre otra gran tradición. Las mañanitas con la participación de los mejores mariachis de la región y la voz de los mejores intérpretes vallartenses, quienes asisten a dar testimonio de su fidelidad y cariño a la virgen morena.

Estas son las dos grandes tradiciones, la posada de Coparmex Puerto Vallarta con las peregrinaciones cada vez más emotivas.