Por Eugenio Ortiz Carreño/Bahía de Banderas

Si alguien conoció el puente y el “callejón del beso” de Bucerías, en lo que es la desembocadura del arroyo el Indio, es posible que no reconozca el lugar si lo visita hoy.

Y es que está todo cambiado; el llamado callejón del beso, que solo consistía en unos cuantos metros de paredes donde los artistas callejeros del pueblo habían pintado a una pareja besándose, así como a una pareja de caballos, también en actitud de acariciarse, hoy está todo diferente.

Las paredes y las pinturas descoloridas siguen ahí, pero el puente mal hecho que un gobierno municipal había construido para comunicar las dos riberas del arroyo, que en las temporadas de lluvias adquiere proporciones de río caudaloso, ya desapareció.

En su lugar, hay un puente amplio de concreto, con un diseño moderno y agradable, en el que hoy trabajadores de alguna constructora colocan adoquín rojo.

Todavía no se abre al paso de la gente, que se ve obligada a “inaugurar” los andadores que ya están listos, y que permiten caminar cómodamente primero en la rivera derecha, y luego en la izquierda.

Los andadores cuentan con escalones y en otros casos hay pendientes para el desplazamiento de sillas de ruedas, o incluso patinetas, y el cauce ha sido pavimentado para que no haya encharcamientos.

PERSISTEN MALOS OLORES

Hasta el momento, lo único que recuerda el lugar en el que se encuentra uno es el olor de aguas residuales que se despiden por las tuberías que siguen descargando hacia el río, y que se acumulan en un lecho del arroyo así, como la pequeña planta de tratamiento localizada a un lado del arroyo y que sigue funcionando.

Del lado derecho, se encuentran los locales de artesanías de todo el país que se encuentran en torno al mercado, y los mercaderes han invadido todo el espacio de la banqueta y apenas si el callejón es visible para el visitante. Es claro que se requiere orden, pero es difícil ordenar a los vendedores de artesanías.

Desde uno y otro lado del río, al contemplar la obra se tiene una grata impresión, porque todo se conjuga con el moderno edificio de condominios que se levanta del lado izquierdo, mientras que al otro lado de la calle se localiza una residencia de moderna arquitectura, y que se conoce como “casa Sacramento”, se yergue formidable con su fachada de piedra y sus modernas puertas eléctricas.

Todo ha cambiado en los últimos meses en Bucerías, el pueblo más pujante de Bahía de Banderas, y al que se le debe su categoría de “ciudad”, el cual ya se lo gana pero con creces.

Foto 2 2 - Modernizan el “callejón del beso”, ubicado en la localidad de Bucerías

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