ACCIONES SOSTENIBLES

Por el Dr. Francisco Suárez Hernández (*) – francisco.suarezh@gmail.com

Cada año disfruto ver los premios Oscar, este año, en su versión número 94, dándonos un formato diferente, pero afortunadamente de nuevo presencial en su totalidad. Fue un gusto ver el reconocimiento a los galardonados del año, aunque tristemente los reflectores y titulares del evento fueron enfocados hacia un incidente entre el presentador y uno de los actores ganadores de los premios. Realmente existen puntos a los que deberíamos darles más atención, en lugar de la nota roja de la noche, y tal es el caso de esta columna en donde sabemos que existen notas verdes de los premios y del séptimo arte que quisiera resaltar.

Empecemos con Jenny Beavan, quien ganó el Premio de la Academia al mejor diseño de vestuario por su trabajo en “Cruella”. Utilizando piezas y vestuario de segunda mano, con esfuerzos modernos de sostenibilidad, vintage y periódicos usados, todo ello basado en la ética del reciclaje, aplicándose mucho en los diseños para dicha película y en el personaje principal.

Sin olvidar la huella ambiental que tiene la industria textil y la moda, este año tomaron un rol importante en la famosa alfombra roja previo al evento, apreciándose vestidos hechos con materiales reciclados, y dándoles una nueva vida a prendas viejas, a esto lo han llamado “Alta costura con conciencia”. Cada uno de los vestidos es parte de una iniciativa apoyada por la academia llamada “Red Carpet / Green Dress” (RCDG).

Para dar un poco más de contexto sobre “RCDG”, fue creada por Suzy Amis Cameron, en 2009 durante la gira de prensa de su esposo James Cameron, promoviendo la película “Avatar”, siendo una organización global de creación de cambios dirigida por mujeres que llevan la sostenibilidad ambiental y social, al frente de la conversación y la acción dentro de la industria mundial del vestido y moda, colaborando con marcas globales y locales para promover el diseño sostenible mediante talleres, plataformas, pasantías y concursos, teniendo una división de diseño circular que incluye la utilización de materiales regenerativos.

De la lista general de embajadores globales para promover la moda sostenible de RGCD, fueron personalidades como la actriz Gabrielle, Lea Seydoux, Kaitlyn Dever, Marlee Matlin, Naomie Harris, Olga Kurylenko, Kellan Lutz, Sophie Turner, Emma Roberts, Priyanka Bose, Lakeith Stanfield, Zoey Deutch, Camila Alves, Danielle Macdonald, Laura Harrier y Paloma García Lee, quien participó en la nominada a Mejor Película West Side Story.

Una iniciativa como RGCD, inspira y crea conciencia en las personas para tener prendas y vestimenta sostenible, planear compras y sobre todo influenciar a más diseñadores y a la misma industria a bajar su huella ambiental.

Otra gran nota histórica a resaltar del evento fue Troy Kotsur, que ahora es el primer hombre sordo en ganar un Premio de la Academia por actuación, recibiendo el Oscar al mejor actor en un papel secundario, donde personifica al padre de una familia de pescadores que ha de enfrentarse a los retos de adaptación social que les lleva su discapacidad auditiva. Su coprotagonista de “CODA”, Marlee Matlin, fue la primera actriz sorda que ganó un Oscar en 1987, recibiendo el premio a la mejor actriz por “Children of a Lesser God”.

Afortunadamente el interés público en temas ambientales en los últimos años ha incrementado, por lo que es de suma importancia mantener el fomento en producir películas que incluyan mensajes y prácticas a favor del medio ambiente, teniendo como punto clave que los cineastas puedan producir películas con un buen fondo y trama sostenible, y así realmente marcar la diferencia e influir en cambiar conductas.

Puedo dar decenas de ejemplos de documentales o películas, pero quisiera dejarlos con dos de estas para que tengan en su listado de opciones: “Una verdad incómoda”, del director Davis Guggenheim y “Avatar”, por el director James Cameron, que seguramente ya ubicas perfectamente por sus efectos especiales innovadores en su momento. Sin embargo, rara vez recibe el crédito que merece por tener un fuerte mensaje sobre la sostenibilidad.

Uno de los mayores retos al que nos enfrentamos en la lucha contra el cambio climático, es que todos cambiemos nuestros hábitos y realmente no se acaba de conectar la causa-efecto. Por ello, las películas pueden ser una ayuda dramática para cambiar esto y en verdad trabajar para el bien común.

La industria del cine es una herramienta poderosa para cambiar la narrativa sobre el medio ambiente y el daño que está sufriendo, pero también estimula a crear una conciencia circular y sembrar sostenibilidad en el centro de nuestra sociedad y familias. Tal vez no pueda solucionar problemas directamente, pero algo que, si puede hacer y es más poderoso, es apoyar no solo informando, sino educando a los ciudadanos sobre la importancia de cuidar la naturaleza, y en la medida en que estén mejor dirigidos los mensajes a la audiencia, más claro será el trabajo urgente que requerimos emprender a favor de nuestro planeta.

(*) Director general de AdeS para América Latina y ex presidente del Consejo del World Environment Center.

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